La Audiencia Provincial de Gipuzkoa ha dictado una condena de cuatro años de prisión para un hombre implicado en una violación ocurrida en 2024 en un aparcamiento público en Donostia. En un principio, la Fiscalía había solicitado una pena de ocho años por el delito de violación, además de diez meses por un delito de hurto. Sin embargo, la sentencia final ha sido reducida gracias a un acuerdo entre las partes implicadas. La Fiscalía reconoció la atenuante de reparación parcial del daño, ya que el condenado ha depositado 4.000 de los 8.000 euros que debe abonar a la víctima como responsabilidad civil, comprometiéndose a pagar el resto en diez mensualidades de 400 euros. También se le ha condenado por hurto, lo que implica una multa de tres euros diarios durante dos meses.
El autor de los hechos ha estado aproximadamente un año y medio en prisión provisional desde su detención. La defensa ha señalado su intención de solicitar la suspensión de la pena una vez comience a cumplir la condena. Entre las medidas impuestas, se incluye la prohibición de comunicarse con la víctima durante ocho años, una orden de alejamiento de 100 metros, y una libertad vigilada de seis años que se aplicará tras cumplir la pena privativa de libertad. Además, se le ha inhabilitado especialmente para ejercer cualquier profesión o actividad que implique contacto regular con menores durante diez años.
Los hechos se produjeron en la madrugada del 13 al 14 de septiembre de 2024, en el aparcamiento de la plaza de Cataluña de Donostia. La víctima, tras cenar con dos amigas, se dirigió a un bar, donde conoció al condenado y entabló una breve conversación. Según el informe de la Fiscalía, a la 1:30 horas, y tras haber consumido alcohol, la mujer decidió despedirse de sus amigas con la intención de irse a casa en taxi. El condenado, aprovechando que la mujer había perdido la capacidad de tomar decisiones, la acompañó al aparcamiento, llevándola de la mano hasta los servicios de mujeres en la planta -1. Una vez dentro, y consciente de que no contaba con el consentimiento de la víctima, la agredió sexualmente.
Después de cometer la violación, el condenado sustrajo las prendas superiores de la mujer y su bolso, que contenía un teléfono móvil, dinero y las llaves de su hogar, huyendo del lugar. La víctima, después de quedar sola y despojada de parte de su ropa, logró salir del baño para pedir ayuda. Posteriormente, la Ertzaintza localizó al agresor, quien ha permanecido en prisión provisional desde el 26 de septiembre de 2024.
Este caso representa la segunda violación denunciada en un aparcamiento público en Donostia en un periodo de diez días, dado que el 4 de septiembre de 2024 se registró otro incidente similar en el subterráneo de la plaza Easo. Estos hechos han suscitado diversas respuestas institucionales y una concentración de trabajadores de la empresa que gestiona estos aparcamientos, quienes han demandado mayores medidas de seguridad y vigilancia.
La condena resalta la importancia de abordar y prevenir la violencia de género, así como la necesidad de fortalecer la seguridad en espacios públicos. La respuesta de las autoridades locales ante esta serie de agresiones refleja un compromiso por parte de la comunidad para garantizar la seguridad de sus ciudadanos, en particular de las mujeres, en entornos que deberían ser seguros.






























































































