El snowboarder donostiarra Álvaro Romero ha finalizado su participación en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d’Ampezzo (Italia) tras ser eliminado en los octavos de final. Aunque expresó su satisfacción por la calidad de su descenso, también reconoció que el resultado no fue el esperado. «Al final, todos queremos más, más y más», declaró el joven atleta, quien en 2023 se coronó campeón mundial junior de boardercross y ocupó el segundo puesto en la Copa del Mundo celebrada en Veysonnaz (Suiza). Este evento marcó su debut en unos Juegos Olímpicos, una experiencia que describió como impresionante.
Romero, nacido en 2003, comentó que, aunque la nevada en Livigno podría haber influido en su rendimiento, prefirió no atribuirle la culpa a las condiciones climáticas. En la ronda de octavos, el francés Loan Bozzolo se destacó como el vencedor, mientras que Lucas Eguibar, otro competidor donostiarra, cayó en cuartos de final después de que Romero finalizara en tercer lugar en su serie. «Quería hacer un ataque al final, pero no me salió. Al final, estoy contento con la bajada, pero no con el resultado», añadió el prometedor atleta español.
Con el horizonte de los próximos cuatro años en mente, Romero afirmó que su objetivo es seguir trabajando y aprender de esta experiencia. «Ahora quedan cuatro años para los siguientes Juegos, así que a seguir trabajando y a seguir aprendiendo», concluyó el joven, que recibió el apoyo de su familia durante la competición, lo que hizo la experiencia aún más enriquecedora. Su actitud positiva y su ambición son un reflejo de su potencial en el futuro del snowboard español.






























































































