Las familias que residen en el País Vasco y tienen hijos menores podrán beneficiarse de ayudas para la conciliación de la vida familiar y laboral. Este programa ofrece un apoyo económico que puede alcanzar hasta 4.550 euros, según la renta familiar y otros criterios. Se trata de una medida que busca compensar, al menos en parte, la reducción de ingresos que puede derivarse de una excedencia o una reducción de jornada para el cuidado de menores.
Las ayudas están disponibles a través del portal de subvenciones del Gobierno Vasco, específicamente dentro del programa gestionado por el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico. Actualmente, el plazo de solicitud permanece abierto de manera continua y las ayudas se conceden sin un proceso competitivo, lo que significa que no habrá competencia con otras solicitudes hasta que se agote el presupuesto disponible.
El objetivo de estas ayudas es fomentar la conciliación y promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en el acceso y permanencia en el empleo. La asistencia económica se destina a quienes han tomado una excedencia o han reducido su jornada para atender a hijos menores. Se consideran válidos los casos de excedencia para el cuidado de hijos menores de tres años y reducción de jornada de al menos un tercio para el cuidado de hijos menores de 12 años. Para aquellos con hijos con discapacidad igual o superior al 33%, la reducción de jornada se puede extender hasta que el menor cumpla 18 años.
La cantidad específica de la ayuda se determina en función de la renta familiar estandarizada. De acuerdo con la normativa vigente, se establecen varias cuantías anuales: entre 3.500 y 4.550 euros para quienes tienen una renta inferior a 20.000 euros en caso de excedencia a jornada completa, y 2.942 euros anuales para quienes superan esa cifra. En el caso de reducción de jornada, las ayudas oscilan entre 2.800 y 3.640 euros dependiendo del porcentaje de reducción y la renta familiar.
Además, se contempla un incremento del 30% para ciertas familias, tales como las monoparentales, numerosas, o aquellas con personas con discapacidad igual o superior al 50%, dependencia severa o víctimas de violencia de género. Las ayudas se calculan de manera proporcional si la reducción o excedencia no abarca el año completo, permitiendo así una mayor flexibilidad para los solicitantes.
Para acceder a estas subvenciones, se deben cumplir una serie de requisitos. Entre ellos, es necesario tener la guarda y custodia del menor durante el periodo subvencionable, estar empadronado junto al hijo y residir efectivamente en Euskadi. Asimismo, los solicitantes deben haber disfrutado de un periodo mínimo de 59 días naturales de excedencia o reducción de jornada, que puede ser discontinuo en ciertas circunstancias, como en contratos fijos-discontinuos o situaciones de ERTE.
El tiempo máximo para disfrutar de la ayuda también está regulado. En el caso de la excedencia, se establece un límite de hasta 900 días por pareja e hijo, y 548 días por solicitante mujer e hijo. Para los hombres, el límite puede alcanzar hasta 900 días, dependiendo de si la madre ha agotado su crédito. Respecto a la reducción de jornada, el límite se establece en hasta 2.700 días por pareja y 1.350 días por solicitante mujer. En el caso de custodia compartida, ambos progenitores pueden disfrutar de días de excedencia y reducción de manera independiente.
La solicitud de ayuda puede presentarse una vez cumplido el periodo mínimo de 59 días y debe hacerse antes de que transcurran 365 días desde el disfrute de cada día subvencionable. El pago se efectúa en un único abono tras la resolución favorable de la solicitud. Esta tramitación puede realizarse de forma electrónica o presencial a través de Zuzenean y las Oficinas de Asistencia en Materia de Registro del Gobierno Vasco.
Con una dotación de más de 30 millones de euros, estas ayudas se han convertido en un pilar fundamental para facilitar la conciliación en Euskadi, especialmente para aquellas familias que se ven en la necesidad de reducir o interrumpir su actividad laboral para cuidar de sus hijos. Este tipo de iniciativas no solo apoya a las familias, sino que también contribuye a un entorno laboral más equitativo.




























































































