El Gobierno Vasco ha decidido incrementar los controles destinados a asegurar la calidad y seguridad alimentaria dentro del sector productor. Esta acción busca adaptarse a las exigencias normativas impuestas por la Unión Europea en relación a los alimentos y piensos. Para ello, el Departamento de Agricultura y Ganadería ha emitido una resolución que actualiza el Plan de Control Oficial de la Cadena Agroalimentaria para el período 2026-2030.
Este anuncio se realizó el pasado jueves, donde se detalló que el número de programas de control se ampliará a 19. Esta expansión de controles abarca diversas áreas, incluyendo la higiene en la producción primaria de la pesca extractiva y la acuicultura, así como aspectos relacionados con la agricultura, como el uso de fitosanitarios y la comercialización de subproductos animales no destinados al consumo humano en fertilizantes.
En el ámbito ganadero, los nuevos controles se enfocan en garantizar la higiene en la producción primaria ganadera, así como en la leche cruda y en los establecimientos que manejan productos reproductivos que efectúan movimientos dentro de la comunidad. Esta homogeneización de controles, según destaca el departamento, se aplicará en toda la comunidad autónoma, contribuyendo así a un sistema más robusto y coherente en la regulación del sector agroalimentario.
La decisión de actualizar el plan se enmarca dentro de un contexto más amplio de mejora continua en la calidad de los alimentos que llega al consumidor, reflejando el compromiso del Gobierno Vasco con la seguridad alimentaria. En este sentido, resulta fundamental que todos los actores involucrados en la producción y distribución de alimentos respeten las normativas vigentes, no solo por razones legales, sino también por la necesidad de garantizar la salud pública.
Este tipo de medidas son cruciales en un mundo donde la confianza del consumidor es esencial. La seguridad alimentaria no solo afecta la salud de la población, sino que también influye en la economía del sector agroalimentario, que es un pilar importante en la economía de Euskadi. La implementación efectiva de estos controles puede ayudar a prevenir crisis alimentarias y a asegurar la calidad de los productos locales.
Además, la actualización del Plan de Control es un reflejo de la adaptabilidad del sistema regulador ante los cambios en las normativas europeas y las demandas del mercado. La capacidad de respuesta a estas exigencias garantiza que los productos vascos se mantengan a la altura de los estándares internacionales, lo que es vital para la competitividad del sector.
Así, el Gobierno Vasco se posiciona no solo como un ente regulador, sino como un aliado de los productores locales, apoyando su desarrollo y crecimiento mediante la implementación de controles que aseguren la calidad y la seguridad de los productos agroalimentarios. La expansión de los programas de control representa una oportunidad para mejorar la formación y los recursos disponibles para los productores, fortaleciendo así toda la cadena agroalimentaria en la región.
El esfuerzo por mejorar la seguridad alimentaria es un compromiso a largo plazo que beneficia a todos los ciudadanos, al asegurar que los alimentos que consumen cumplan con los más altos estándares de calidad. La colaboración entre el Gobierno Vasco y los productores es, por tanto, esencial para el éxito de estas iniciativas, que buscan no solo cumplir con las normativas, sino también fomentar una cultura de calidad y responsabilidad en la producción alimentaria.



























































































