La consejera de Educación del Gobierno Vasco, Begoña Pedrosa, ha dado inicio esta mañana en Landako Gunea, en Durango, al primer encuentro destinado a los estudiantes de Formación Profesional que participarán en el programa Erasmus+ durante este curso académico. Este evento ha reunido a cerca de 800 estudiantes de diversas instituciones públicas y concertadas de Euskadi, quienes se preparan para emprender sus viajes en el marco de este programa de movilidad, que es fundamental para su formación y desarrollo personal.
El encuentro, organizado por el Gobierno Vasco bajo el lema ‘Mugitu, ikasi eta bizi’, se ha celebrado por primera vez con todos los estudiantes de FP en un mismo lugar antes de sus desplazamientos a distintos destinos europeos. Su objetivo ha sido resolver dudas prácticas y ofrecer acompañamiento institucional previo a lo que muchos consideran su primera experiencia en el extranjero.
Una vez en sus destinos, los participantes realizarán prácticas duales en empresas de 25 países europeos, con una duración que oscila entre 15 días y tres meses. Estas estancias están diseñadas para estar alineadas con su formación profesional y facilitar un aprendizaje práctico en un entorno internacional.
Durante su intervención, Pedrosa ha destacado la importancia de esta jornada, señalando que “es una pasada ver cuántas personas nos hemos juntado aquí”. Enfatizó que este evento forma parte de un esfuerzo más amplio que ha permitido a miles de personas realizar movilidades internacionales en años anteriores. La consejera ha defendido que el programa Erasmus+ se ha convertido en una herramienta “más democrática” y ha subrayado que la educación va más allá de la mera capacitación para el trabajo. “La educación es más que prepararos para un trabajo; es promover valores de responsabilidad y convivencia. Allí donde estéis tendréis que representar esos valores, porque sois embajadores y embajadoras de Euskadi”, afirmó.
En esta jornada también se ha dado un enfoque práctico. Un grupo de 28 estudiantes que participaron el año pasado en el mismo programa actuaron como voluntarios, compartiendo sus experiencias y consejos con los nuevos participantes. Estos estudiantes se distribuyeron en mesas redondas según sus destinos, abordando una serie de cuestiones cotidianas que les inquietan, como la gestión bancaria, la compra de vuelos, el idioma, la estancia y la manutención, así como el papel de los responsables locales.
Entre los asistentes, Chris Lizardo, un estudiante de Desarrollo de Aplicaciones Web en el Centro de Formación Ibaiondo, expresó su nerviosismo ante su primer viaje internacional a Praga, en la República Checa. “Tengo que coger dos aviones, uno hasta Ámsterdam y luego otro hasta Praga, y me genera dudas qué hacer en ese punto intermedio”, comentó. También mostró preocupación por la adaptación inicial que le supondrá el cambio de moneda y la localización de servicios básicos. “Tengo una idea general, pero quería preguntar a alguien que ya haya pasado por lo mismo”, agregó.
El encuentro en Durango ha funcionado como un puente entre la planificación académica y la experiencia internacional que se avecina. En las próximas semanas, los estudiantes de Formación Profesional ampliarán su formación en empresas e instituciones europeas bajo el programa Erasmus+, una oportunidad que el Gobierno Vasco presenta como esencial para su desarrollo profesional y personal, además de ser una plataforma para fomentar valores de convivencia y responsabilidad.



























































































