El Gobierno Vasco ha confirmado la concesión del régimen de semilibertad al exjefe de ETA, Garikoitz Azpiazu, conocido como ‘Txeroki’. Esta decisión se justifica por la aplicación «rigurosa» de la normativa penitenciaria vigente, según lo señalado por la consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José. La consejera ha subrayado la necesidad de preparar a los presos de ETA, así como al resto de la población reclusa, “para volver a las calles”. Este régimen, que permite a Azpiazu salir de la prisión de Martutene de lunes a viernes para trabajar y regresar solo por las noches, se concede a pesar de que el condenado solo ha cumplido 17 de los 377 años a los que fue sentenciado.
Durante su intervención, San José reconoció que la aplicación de la normativa puede generar “mucho dolor en las víctimas” de ETA. No obstante, destacó que el Ejecutivo tiene la responsabilidad de aplicar la ley de manera estricta. Esta medida corresponde al artículo 100.2, que representa un paso previo al tercer grado penitenciario, y que se ha activado tras la evaluación por la Junta de Tratamiento Penitenciario.
La consejera explicó que, a partir de este lunes, ‘Txeroki‘ comenzará a salir de la prisión a primera hora para realizar sus actividades laborales. Esta decisión ha sido tomada por las autoridades penitenciarias, que han considerado que se cumplen todos los requisitos legales. «Se aplica y se cumple la ley y las sentencias», indicó San José, enfatizando que el funcionamiento de este proceso es un pilar fundamental en una sociedad democrática.
En un momento de reflexión, la consejera recordó que ‘Txeroki‘ regresa a una Euskadi diferente a la que pretendía imponer ETA. A pesar del sufrimiento y el terror que acompañó a su proyecto político, San José afirmó que Euskadi es hoy una comunidad más plural y cohesionada. Esta transformación social, según su opinión, es un logro significativo frente a los intentos de imposición del terror.
San José también hizo un llamado al respeto por las víctimas de ETA, instando a instituciones, poderes públicos y medios de comunicación a ser «especialmente rigurosos con la verdad». Afirmó que las víctimas siempre estarán en el centro de las políticas públicas de su departamento. «Jamás perderemos el rumbo pensando en cálculos electorales», concluyó, dejando claro su compromiso con el respeto a quienes sufrieron a manos de la organización terrorista.






























































































