El Gobierno Vasco ha lanzado la campaña ‘Las palabras limitan las oportunidades’ con el objetivo de concienciar sobre el impacto que los estereotipos y mensajes limitantes pueden tener en las elecciones académicas y profesionales de las niñas y jóvenes. Esta iniciativa se ha puesto en marcha en el marco del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, promoviendo la reflexión sobre cómo ciertas expresiones cotidianas pueden influir en las decisiones de las más jóvenes, limitando su libertad para elegir aquello que realmente les apasiona.
El consejero de Ciencia y Universidades, Juan Ignacio Pérez, subrayó a través de un comunicado que un manifiesto publicado el año anterior ya hacía hincapié en la «evidente brecha de género en función del campo de estudio». Este manifiesto revela que, si bien las ciencias de la salud están mayoritariamente cubiertas por mujeres, en disciplinas como física, arquitectura e ingenierías, apenas un tercio de los estudiantes son féminas.
Pérez destacó que, aunque las mujeres representan la mayoría en las universidades y se observa una paridad en el personal docente e investigador, su presencia disminuye considerablemente en áreas STEM, particularmente en los puestos de mayor responsabilidad y liderazgo científico. En este sentido, el consejero afirmó que la desigualdad que se presenta «no responde a diferencias de capacidad, sino a factores sociales y a estereotipos de género«.
Los prejuicios presentes en la sociedad, según Pérez, «condicionan las elecciones académicas y profesionales desde edades tempranas» y provocan la «pérdida progresiva de talento femenino» a lo largo de la carrera científica. Esta afirmación resalta la necesidad de abordar la desigualdad de género en la educación y en el ámbito académico.
Asimismo, el consejero denunció que esta situación es «injusta para las mujeres» y representa un obstáculo para el avance de la sociedad en su conjunto, limitando el progreso científico y el desarrollo económico. La falta de representación femenina en disciplinas clave no solo afecta a las propias mujeres, sino que también perjudica a la innovación y al futuro de la ciencia.
El manifiesto también hace un llamado a la responsabilidad compartida de las instituciones, el sistema universitario, la comunidad científica y la sociedad en general, para avanzar hacia una verdadera igualdad real de oportunidades. Recuerda que, para enfrentar con éxito los desafíos actuales y futuros, es fundamental aprovechar todo el talento disponible.
Este esfuerzo por eliminar barreras y fomentar un entorno más inclusivo es esencial no solo para empoderar a las futuras generaciones de científicas, sino también para garantizar un avance significativo en todos los sectores de la sociedad. Al cambiar la narrativa y los mensajes que se transmiten, se pueden abrir nuevas oportunidades que favorezcan el crecimiento personal y profesional de las niñas en todos los ámbitos, especialmente en aquellos tradicionalmente dominados por hombres.






























































































