La plataforma Stop Desahucios de Gipuzkoa ha convocado una concentración este viernes 13 de febrero a las 11:00 horas en el quiosco del Boulevard de Donostia. El objetivo de este acto es visibilizar la difícil situación que enfrentan numerosas familias vulnerables que se encuentran en riesgo de desahucio y sin opciones habitacionales alternativas.
Según la organización, estas familias representan «el rostro y la voz de centenares de familias vascas» que no son, como aseguran algunos partidos políticos, «okupas ni delincuentes». En particular, se refieren a PP, Vox y Junts, a quienes acusan de obstaculizar la prórroga del Escudo Social antidesahucios, cuya convalidación se llevará a cabo la próxima semana en el Congreso de los Diputados.
Las situaciones que enfrentan estas familias están relacionadas tanto con impagos de alquiler como con la finalización de contratos, a pesar de haberse acogido a la prórroga extraordinaria estipulada en la Ley de Vivienda. Entre los demandantes se encuentran entidades financieras como Kutxabank, CaixaBank y el fondo de inversión Blackstone, así como propietarios particulares.
La plataforma advierte que si no se aprueba la prórroga del Escudo Social, que protege a estas familias hasta el 31 de diciembre, miles de ellas podrían verse expuestas a desahucios sin posibilidad de suspensión. Esta situación podría empeorar, ya que este año finalizan 8.019 contratos de alquiler en Gipuzkoa, lo que podría generar nuevas solicitudes de desahucio si no se mantiene la protección del Escudo Social.
Stop Desahucios ha instado al Gobierno Vasco y al Departamento de Vivienda a garantizar que se ofrezcan soluciones habitacionales “dignas y duraderas” para evitar que ninguna familia vulnerable termine en la calle. La concentración del viernes busca llamar la atención sobre estos problemas y movilizar a la ciudadanía en apoyo a las familias afectadas.
El contexto actual plantea un desafío significativo para las políticas de vivienda en Euskadi, donde diversos factores económicos y sociales han contribuido a un aumento en el número de desahucios. La situación se ve agravada por la percepción de que muchos de estos casos están siendo ignorados por las instituciones y el debate político. Por ello, el acto en el Boulevard de Donostia aspira a generar conciencia y presión social en un momento crítico para la protección de los derechos de las personas más vulnerables.
Con la participación de ocho familias en la movilización, la iniciativa de Stop Desahucios puede ser vista como una llamada urgente para que se actúe de manera efectiva y se tomen en serio las necesidades fundamentales de la población en riesgo. A medida que se acerca la fecha para la convalidación del Escudo Social, la expectativa es que se tomen decisiones que realmente aborden la crisis de vivienda que afecta a tantas personas en la región.





























































































