El entrenador de la Real Sociedad, Pellegrino Matarazzo, ha expresado su entusiasmo por las perspectivas de su equipo en la Copa. A pesar de la dificultad que representa el enfrentamiento, el técnico se muestra optimista y se centra en aprovechar al máximo el partido de ida. “No estamos en Sevilla, vamos a Bilbao”, afirmó al referirse a la emoción que rodea al encuentro y a la posibilidad de alcanzar una final.
Matarazzo destacó que el conjunto rival cuenta con numerosos jugadores de calidad y un estilo de juego muy definido, lo que lo convierte en un adversario formidable. “El Athletic es un equipo que ejerce una alta presión y que se basa en una estructura compacta, lo que dificulta encontrar espacios”, comentó, subrayando las características que hacen del Athletic un contrincante complicado. Su enfoque se centra en obtener el mejor resultado posible en este doble enfrentamiento.
El entrenador también remarcó la importancia de no dejarse llevar por la emoción del momento. “Es necesario estar preparados y no ir con el freno de mano echado”, advirtió, refiriéndose a la atmósfera en el San Mamés, donde la intensidad suele ser elevada. Para Matarazzo, el equipo debe mantener su agresividad y concentración, siendo capaces de tomar decisiones inteligentes tanto con el balón como sin él.
A medida que se acerca el encuentro, el técnico reflexiona sobre lo aprendido en partidos anteriores. “Siempre estamos buscando cómo mejorar, cómo ser más precisos y tomar decisiones que generen más peligro”, indicó. Aunque no quiere revelar detalles tácticos antes del partido, es consciente de que el rendimiento del equipo en encuentros previos es vital para enfrentar al Athletic.
Matarazzo también enfatizó que no hay favoritos en este tipo de encuentros. “Es un derbi, y la intensidad del estadio juega un papel importante. Respetamos al Athletic, pero también confiamos en nuestras capacidades”, afirmó. La mentalidad del equipo es fundamental, y el entrenador se mostró decidido a seguir trabajando para incrementar su rendimiento en todas las fases del juego.
“Hay margen de mejora en muchos aspectos”, enfatizó, señalando la creación de juego y la presión alta como áreas clave. Cuanto mejor sea el rendimiento, mayores serán las probabilidades de obtener victorias, según Matarazzo. El enfoque en el partido del próximo día es primordial: “Vamos a Bilbao y debemos centrarnos en eso”, insistió.
La euforia entre los aficionados es palpable, y el técnico es consciente del apoyo que su equipo recibe. Sin embargo, recuerda que el enfoque debe estar en el rendimiento en el campo. “Lo que venga vendrá, pero debemos seguir con la misma energía e intensidad que nos ha caracterizado en las últimas semanas”, concluyó.
En cuanto a la plantilla, Matarazzo mencionó las bajas de algunos jugadores importantes, como Luka, quien no estará en este partido ni probablemente en el siguiente contra el Real Madrid. Sin embargo, confía en las alternativas disponibles: “Brais tiene cualidades excepcionales y otros jugadores están demostrando su valía”, explicó. La competencia interna es alta, y cada jugador debe esforzarse para demostrar su capacidad.
Finalmente, el entrenador se refirió a Unai Marrero, quien se encuentra en proceso de recuperación y no estará disponible para el próximo encuentro. Matarazzo destacó que no se lamenta por las bajas, sino que busca soluciones y confía en el potencial de su equipo para hacer frente a los retos que se presenten.
































































































