El regreso a la competición tras la reciente celebración del Europeo de balonmano ha resultado complicado para el Bidasoa-Irun. En un fin de semana marcado por la derrota en la semifinal de la Copa de España frente al FC Barcelona, el equipo irundarra cayó nuevamente este martes en la Liga Asobal, esta vez ante el Caserío Ciudad Real, un rival que, a priori, parecía inferior, con un marcador final de 33-30.
A pesar de este resultado adverso, el Bidasoa se mantiene en la lucha por la segunda plaza de la clasificación, ya que el liderato, en manos del Barcelona, está a una distancia considerable. Actualmente, el equipo ocupa la cuarta posición, con un total de 21 puntos, empatado con Logroño La Rioja y Ademar León.
El conjunto dirigido por Santi Urdiales ha realizado varias incorporaciones, incluyendo al lateral derecho Guilherme Linhares, al izquierdo Aitor Albizu y al extremo vallisoletano Hugo Poladura. Además, se está a la espera de cerrar la contratación del defensor brasileño Pedro Sosa. En el partido, el Bidasoa salió decidido a competir y a demostrar que podía hacer frente a un equipo con más potencial.
Desde el comienzo del encuentro, el Caserío fue tomando la delantera en el marcador, logrando una ventaja de tres goles (8-5) en el minuto 15. El técnico del Caserío, Álex Mozas, había solicitado un tiempo muerto previamente para reorganizar al equipo, y su estrategia dio resultados. Aumentando la intensidad defensiva, los locales lograron igualar el marcador (11-11) en el minuto 22, aunque finalmente se fueron al descanso con una pequeña ventaja de 16-14.
En la segunda mitad, a pesar de que Mozas volvió a pedir un tiempo muerto con su equipo por delante 25-21, el Bidasoa no pudo revertir la situación. El portero Giovagnola, que había tenido una actuación destacada, continuó deteniendo los lanzamientos del Bidasoa, lo que permitió al Caserío ampliar su ventaja a siete goles (31-24) en el minuto 56. El Bidasoa luchó hasta el final con un cambio defensivo, pero el encuentro concluyó con un marcador de 33-30.
En otro orden de cosas, se anunció que el cubano Dariel García no continuará en el equipo la próxima temporada, ya que se trasladará al Melsungen alemán. Su contribución al Bidasoa ha sido notable, destacándose como uno de los máximos goleadores de la Liga Asobal en las últimas temporadas, con 83 goles la pasada campaña y 32 en los 13 partidos del presente curso 2025/2026, anotando uno en el partido contra el Caserío.
FICHA DEL PARTIDO:
33 – Ciudad Real: Giovagnola; Mach (4, 2p), Moreno (4, 2p), López (2), Albizu (4), Sherif (1) y Casares –siete inicial–, Kotanidis; Linhares (4), Palomeque, Domingo (6), Ángel Pérez (5, 4p), Mínguez, Poladura (2), Torres (1) y Gull.
30 – Bidasoa-Irun: Skrzyniarz; Jevtic (4), González (4, 1p), Rodrigo Salinas (1), Nevado (3), García (1) y Valles (2p) –siete inicial–, Maciel; Cavero (2), Tua (2), Furundarena, Esteban Salinas (2), Mujika, Raix, Mielczarski (4) y Gorka Nieto (5).
Árbitros: Tania Rodríguez Estévez y Lorena García Gil. Excluyeron a Omar Sherif y Aitor Albizu, por el BM Caserío, y a Mujika y Jevtic, por el BM Bidasoa. Dariel García fue expulsado en el minuto 36 por una acción antideportiva contra Sergi Manch.
Parciales cada cinco minutos: 2-1, 4-4, 8-5, 11-10, 14-13, 16-14 (descanso); 19-16, 23-20, 26-21, 30-24, 32-26 y 33-30 (final).
El Bidasoa-Irun, tras este tropiezo, tendrá que trabajar en los próximos partidos para mantener sus opciones de alcanzar la segunda plaza de la clasificación, un objetivo que se torna cada vez más desafiante en una liga donde la competencia es feroz.
































































































