El Ayuntamiento de Donostia ha dado a conocer la creación de un Observatorio de la Vivienda, una herramienta diseñada para evaluar de manera exhaustiva las necesidades habitacionales en la ciudad. Esta iniciativa busca ofrecer una evaluación precisa que permita la formulación de medidas adecuadas para abordar la situación actual del mercado inmobiliario. La presentación oficial del observatorio está programada para el próximo mes, momento en el que se revelarán los primeros datos y análisis obtenidos.
Aunque los resultados completos se desvelarán más adelante, el Consistorio ha compartido algunas de las áreas de estudio que se están considerando. Una de las primeras líneas de investigación se centra en la identificación de viviendas de gran tamaño, específicamente aquellas que superan los 130 metros cuadrados y que podrían ser susceptibles de segregación, teniendo en cuenta aspectos como la voluntad de los propietarios o las características del inmueble.
Otro foco de atención es la posibilidad de transformar locales comerciales en viviendas, especialmente aquellos espacios de más de 35 metros cuadrados que actualmente están desocupados. Además, se está evaluando la reestructuración de actividades en plantas altas con el objetivo de liberar espacios para residencias en zonas como el Centro, Gros y Antiguo.
El estudio también incluye un análisis sobre la vivienda vacía, siendo estimadas en alrededor de 2.500 las unidades deshabitadas en Donostia. Asimismo, se contemplan edificios enteros que podrían quedar desocupados en un futuro cercano, con la propuesta de utilizarlos para diversos fines residenciales. Entre estas opciones se encuentran la vivienda social, alojamientos para mayores y estudiantes, así como modalidades de cohousing.
Otro de los aspectos que se está considerando es el impacto de la disminución de la natalidad y el cierre o fusión de centros educativos. Los edificios de estos centros podrían ser reconvertidos en espacios residenciales, además de analizarse la posibilidad de aprovechar zonas infrautilizadas, como soportales vacíos en varios distritos, y la reordenación de polígonos industriales, como Zuatzu, para facilitar la inclusión de usos residenciales.
Con el establecimiento de este observatorio, el Gobierno Vasco espera abordar de manera integral la crisis de vivienda que afecta a la región, proporcionando herramientas para una gestión más eficaz de los recursos habitacionales disponibles. La iniciativa también es un reflejo de la creciente preocupación por la falta de acceso a la vivienda en áreas urbanas, un desafío que se ha intensificado en los últimos años. La presentación de los primeros datos será un paso clave para entender mejor las dinámicas del mercado de la vivienda en Donostia y, en consecuencia, para diseñar políticas públicas que respondan a estas demandas.
































































































