Un nuevo episodio de tensión se ha producido entre el PNV y el PSE en torno a la divulgación del origen de las personas detenidas en San Sebastián. Este conflicto surge tras una semana marcada por desacuerdos entre los socios del gobierno vasco, que han manifestado públicamente divergencias en múltiples temas, desde el Puerto de Pasaia hasta la cuestión de la vivienda. La controversia se centra en si la Guardia Municipal debería o no facilitar información sobre el origen de los delincuentes.
De acuerdo con lo revelado por este medio, el Ayuntamiento de Donostia ha decidido hacer público el origen geográfico de los detenidos, alineándose con la estrategia del Gobierno Vasco. El alcalde, Jon Insausti, perteneciente al PNV, ha declarado que se seguirá el mismo protocolo que se estableció en noviembre pasado con la Ertzaintza, asegurando que «cuando se soliciten estos datos, los facilitaremos».
En una reciente entrevista en el programa ‘Egun on’ de ETB, Insausti destacó que esta colaboración con la Ertzaintza fortalecerá el modelo de Policía Vasca. Afirmó que «la seguridad y la cercanía» son beneficios que se derivan de esta alianza, y subrayó que Donostia ha liderado en la implementación de este modelo. «El patrullaje conjunto y la formación se han originado aquí», apuntó, añadiendo que se planea la creación de una comisaría vasca en el barrio de Egia.
El alcalde también insistió en que corresponde al Gobierno Vasco, a través del Departamento de Seguridad, definir las políticas relacionadas con la seguridad. Insausti se mostró dispuesto a apoyar la publicación del origen de los detenidos si esto contribuye a crear comunidades más seguras, argumentando que «la transparencia siempre genera un debate razonable».
Sin embargo, esta postura ha encontrado oposición en el seno del PSE. La portavoz del partido en el Ayuntamiento, Ane Oyarbide, ha expresado que «vincular la delincuencia al origen de las personas es un gravísimo error». Según Oyarbide, esto solo provoca una sensación de inseguridad y refuerza prejuicios. «Insausti se equivoca al pensar que esta información ayudará a combatir discursos populistas; lo cierto es que, sin contexto, fomenta asociaciones erróneas entre inmigración y delincuencia», argumentó.
Oyarbide ha reiterado que la delincuencia debe ser abordada desde una perspectiva que contemple factores sociales y económicos, y no simplificándose a la cuestión del origen. Además, abogó por medidas efectivas que fortalezcan la policía, incluyendo la creación de una comisaría mixta en Egia, proyecto que ya cuenta con una partida presupuestaria gracias a la labor del PSE.
Insausti, por su parte, defendió que al considerar el origen de los detenidos, esto puede contribuir a la gestión de la seguridad. Mencionó ejemplos de bandas organizadas que han operado en el territorio, indicando que «el origen también puede ser relevante». En este sentido, destacó la importancia de la coordinación entre las distintas instituciones para mejorar la seguridad en la ciudad.
La divergencia de opiniones entre estos dos partidos, que forman parte del gobierno municipal, refleja una realidad más amplia en la que se cuestionan las políticas de seguridad y su relación con la inmigración. A medida que avanzan los debates en torno a estas cuestiones, la administración de la seguridad en Gipuzkoa parece estar en un punto de inflexión, donde las decisiones y estrategias adoptadas tendrán un impacto significativo en la percepción de seguridad de la ciudadanía.
































































































