El reciente debate sobre la conveniencia de publicar datos relacionados con el origen de los detenidos se produce en un contexto en el que Donostia ha mostrado una notable disminución en su tasa de criminalidad. En el último año, los delitos cometidos en la ciudad han disminuido un 2,48%, aunque aún se registran alrededor de 24 incidentes diarios. Esta tendencia, que es alentadora, invita a un análisis más profundo de los factores que la están influyendo.
Las estadísticas disponibles reflejan esta baja, aunque es importante señalar que los datos de la Policía Nacional y la Guardia Civil de 2025 aún no se han incluido en las comparativas. A pesar de esto, la reducción es palpable, especialmente en el ámbito de los delitos contra la propiedad, donde los hurtos predominan. Durante el último año, se han contabilizado 3.280 hurtos, lo que representa un descenso del 12% en comparación con los 3.728 incidentes registrados en 2024. Este descenso marca un punto crucial, ya que los hurtos habían estado en aumento desde 2020.
Asimismo, los robos con fuerza en domicilios y establecimientos también han seguido esta tendencia. El último año se han reportado 458 delitos, una caída del 13,7% respecto a los 531 delitos del año anterior. También ha disminuido el número de robos realizados con violencia e intimidación, que ha registrado una caída del 15%, rompiendo así la racha ascendente que se había iniciado en 2020.
A pesar de estas reducciones, hay que señalar que los delitos contra la libertad sexual han mostrado un patrón contrario, con un incremento constante que ha llevado el número de casos de 53 en 2020 a 125 en el año anterior. Esta tendencia al alza en delitos específicos refleja una problemática social que no debe ser ignorada.
Por otro lado, los delitos por lesiones y riñas tumultuarias han tenido un comportamiento fluctuante. Tras alcanzar un pico de 295 delitos en 2023, el número descendió levemente a 287 en 2024 y luego volvió a ascender, alcanzando nuevamente los 295 casos en el último año. Esta inestabilidad sugiere que, aunque algunos delitos están disminuyendo, otros continúan planteando un desafío significativo para las autoridades.
El análisis de estos datos es crucial para entender el panorama delictivo en la ciudad y las medidas que deben implementarse para abordar la criminalidad. La reducción en algunos tipos de delitos puede ser vista como un indicativo de la efectividad de las estrategias de seguridad pública aplicadas, pero también señala la necesidad de prestar atención a los áreas en las que se ha visto un aumento, como los delitos contra la libertad sexual. Este enfoque equilibrado es fundamental para construir una sociedad más segura en Gipuzkoa y en toda la comunidad autónoma.



























































































