En las carreteras de Gipuzkoa se ha registrado un segundo accidente mortal en un lapso de menos de 48 horas. Ayer, sobre la una de la madrugada, una joven de 21 años perdió la vida tras una salida de calzada mientras viajaba como acompañante en una moto en Donostia. El conductor del vehículo, un hombre de 22 años, fue trasladado al Hospital Donostia debido a diversas contusiones. Esta tragedia se suma a la ocurrida el sábado por la mañana en Tolosa, donde un joven de 28 años, vecino de Berrobi, falleció tras chocar su coche contra un autobús.
Según la información proporcionada por la Guardia Municipal de San Sebastián, en la moto viajaban dos personas que se estrellaron contra el quitamiedos en la curva de acceso al túnel de la GI-41, en dirección a la salida de la capital. El impacto fue tan fuerte que ambos ocupantes fueron expulsados del vehículo y cayeron a un nivel más bajo, en la vía de entrada a la ciudad. A pesar de la rápida llegada de los servicios de emergencia al lugar, solo pudieron confirmar el fallecimiento de la joven, mientras que el conductor fue evacuado en ambulancia debido a sus lesiones.
En un primer momento, se informó erróneamente que la víctima mortal tenía 47 años, pero posteriormente se corrigió la edad. Tras el accidente, el vial se mantuvo cerrado durante gran parte de la noche para poder investigar lo sucedido y proceder al levantamiento del cadáver. Una vez finalizadas estas labores, se reanudó la circulación, como indicaron las fuentes oficiales.
Por otro lado, el accidente en Tolosa tuvo lugar en la calle Jon Andoni Irauzusta, conocida por ser un punto crítico. A las 11:04 horas, los servicios de emergencia recibieron el aviso de la colisión entre el vehículo del joven, identificado como X.Z.A., y un autobús que en ese momento no estaba transportando pasajeros. Los equipos de rescate intentaron reanimar al joven, pero sus esfuerzos resultaron infructuosos y se confirmó su muerte en el lugar del accidente.
Desde el inicio del año, se han reportado trece fallecimientos en accidentes de tráfico en las vías de Gipuzkoa. De estas tragedias, un alarmante total de diez, es decir, el 76,9%, involucraron a colectivos considerados vulnerables. Entre ellos, se incluyen cuatro motociclistas, dos ciclistas, un usuario de patinete y tres peatones que fueron atropellados por vehículos a motor. De las víctimas, nueve eran hombres y cuatro mujeres, destacando que ninguna de estas personas estaba al volante en el momento de su fatal desenlace.
Estos trágicos accidentes resaltan la necesidad de una mayor atención a la seguridad vial, especialmente en carreteras que suelen presentar dificultades para los conductores. La situación es preocupante, ya que en lo que va de año, la cifra de fallecidos en las carreteras guipuzcoanas se va acercando a niveles alarmantes. Las autoridades locales y regionales, incluido el Gobierno Vasco, deben reforzar las campañas de sensibilización y mejorar la infraestructura vial para prevenir futuras tragedias.
Con la llegada de las estaciones más cálidas, se espera un aumento en el tráfico, y con ello, una mayor posibilidad de accidentes. Por lo tanto, es crucial que tanto el gobierno como la población tomen conciencia de la importancia de la seguridad en la carretera. La vida de las personas está en juego, y cada medida que se tome será un paso hacia un futuro más seguro en las carreteras de Gipuzkoa.

























































































