Un hito significativo se ha alcanzado en el deporte israelí con la inclusión del equipo de bobsleigh en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán en Milán-Cortina. Esta será la primera vez que Israel cuenta con representación en esta disciplina. Sin embargo, a pocos días de su debut previsto el 15 de enero, la delegación israelí ha sufrido un revés inesperado: un robo ocurrido durante una sesión de entrenamiento.
Los acontecimientos se desarrollaron el día anterior, tal como ha informado el equipo a través de sus canales oficiales. Aprovechando la ausencia de los atletas, ladrones accedieron al alojamiento del equipo y se llevaron dinero, pasaportes y material deportivo. Este incidente ha subrayado la vulnerabilidad que enfrentan los deportistas en el extranjero.
Adam Edelman, uno de los miembros del equipo y primer israelí en clasificarse para los Juegos Olímpicos en dos disciplinas distintas, se pronunció en redes sociales tras el robo. “Gracias por los mensajes de apoyo. Somos vencedores, nunca víctimas. Nuestro camino se define por seguir adelante, siempre”, afirmó, transmitiendo el espíritu de resiliencia que caracteriza al equipo. A pesar de las circunstancias adversas, Edelman y sus compañeros regresaron rápidamente al entrenamiento, decididos a no dejarse abatir por el incidente.
El robo ha sido calificado por Edelman como “descarado”, resaltando la indignación que sienten los atletas ante la sustracción de sus pertenencias. “¡Y aun así volvimos a entrenar!”, añadió, mostrando cómo la disciplina del equipo sigue firme a pesar del contratiempo.
Es importante recordar que, hasta esta temporada, los atletas que componen el equipo israelí no habían competido en bobsleigh. La selección está compuesta por deportistas de diversas disciplinas, incluyendo un velocista, un saltador de pértiga, un lanzador de peso, un jugador de rugby y un exatleta olímpico en skeleton. Esta variedad de talentos refleja la capacidad del equipo para adaptarse y evolucionar en un deporte nuevo para ellos.
La participación de Israel en esta modalidad se ha concretado tras la decisión del Reino Unido de renunciar a una de las dos plazas asignadas para el evento olímpico. Al ser el primer sustituto, Israel ha aceptado el desafío de competir por primera vez en bobsleigh, una oportunidad que representa no solo un gran logro deportivo, sino también un simbolismo de perseverancia.
Los entrenamientos del equipo israelí continúan a pesar de los obstáculos, y la delegación está centrada en demostrar su capacidad competitiva en los Juegos. Este suceso no solo pone de relieve las dificultades que enfrentan los deportistas, sino que también pone en evidencia el espíritu indomable del equipo israelí, que busca dejar una huella memorable en la historia de los Juegos Olímpicos.




























































































