El Real Oviedo ha expresado su profundo descontento tras el aplazamiento de su encuentro contra el Rayo Vallecano, calificando la situación de “vergonzosa”. A través de un comunicado, el club anunció que tomará las medidas necesarias para defender sus intereses.
Este partido, correspondiente a la jornada 23 de LaLiga EA Sports, fue suspendido porque, según informó LaLiga, «el terreno de juego del estadio de Vallecas no ofrece las garantías necesarias para su celebración en condiciones de seguridad».
El club asturiano ha manifestado su profundo malestar por los inconvenientes derivados de esta decisión, la cual afecta directamente a la situación clasificatoria y a la disponibilidad de sus jugadores. Además, el Real Oviedo subrayó que esta situación “supone un perjuicio evidente tanto desde el punto de vista deportivo como organizativo y económico”.
A pesar de esta adversidad, el Oviedo ha querido mostrar su solidaridad con «la plantilla, el cuerpo técnico y la afición del Rayo Vallecano«, reconociendo que ambos clubes se ven perjudicados por esta decisión.
En la misma línea, el director deportivo del club, Roberto Suárez, criticó el incumplimiento de las normas, afirmando que “las reglas del juego se han saltado”. Según Suárez, cada partido en casa requiere pruebas de LaLiga, y esta situación evidencia el estado actual de la competición.
Suárez, además, lamentó el estado del césped del estadio, indicando que «se sabe de sobra que el césped de Vallecas se acabó de poner ayer y es imposible que esté en condiciones adecuadas». Esta situación, según él, refleja que «los clubes de LaLiga ya no juegan con las mismas reglas«.
Por su parte, LaLiga destacó que el Rayo Vallecano había realizado esfuerzos significativos para garantizar que el partido se disputara, incluyendo el cambio completo del césped. Sin embargo, las condiciones climáticas adversas y las previsiones de lluvia impidieron que el terreno alcanzara el estado óptimo requerido.
De acuerdo con LaLiga, se ha estado monitorizando constantemente las labores de mantenimiento y se han puesto todos los recursos disponibles para agotar las opciones hasta el último momento.
Este aplazamiento marca un nuevo capítulo en el debate sobre el estado del césped en el fútbol profesional. Recientemente, jugadores y técnicos del Rayo, como Iñigo Pérez, han expresado su descontento, calificando la situación como “no apta para un club de Primera” o una «vergüenza».
Antes de decidirse por un cambio total del césped, la directiva del Rayo intentó soluciones alternativas que, lamentablemente, no dieron resultado. Conforme a la normativa vigente, se espera que LaLiga informe sobre el nuevo plazo para proponer una fecha alternativa para la celebración del encuentro.






























































































