Los colectivos y asociaciones del Distrito Este de Donostia, que incluye los barrios de Altza, Intxaurrondo y Bidebieta, han expresado su preocupación por el deterioro progresivo de los espacios de participación ciudadana. Estas entidades, que forman parte de la Junta del Distrito, han denunciado la falta de atención del Gobierno municipal hacia sus aportaciones y han advertido que la ausencia constante de responsables políticos en reuniones y grupos de trabajo ha debilitado la función de este órgano participativo.
Este mes de junio se cumplirá un periodo de ocho años desde la instauración del Distrito. Durante este tiempo, los colectivos han trabajado para dar a conocer sus actividades, evaluar su funcionamiento y sugerir mejoras tanto en el ámbito público como interno. Sin embargo, alertan sobre la falta de atención que han recibido del Gobierno municipal, lo que en la actual legislatura se ha traducido en un abandono sistemático de los espacios de participación.
Las asociaciones han documentado sus valoraciones y propuestas, tanto positivas como negativas, en la revista digital “Estibaus”, editada por Altzako Historia Mintegia, así como en actas oficiales e informes institucionales. Destacan que, a pesar de su importancia, los documentos de evaluación del Departamento de Participación y el Plan Estratégico del Distrito no han sido divulgados, lo que limita el acceso a información crucial.
En el ámbito interno, los colectivos han mantenido una participación activa en los siete grupos de trabajo actuales, así como en las reuniones bimensuales de la Junta y en las Asambleas Generales anuales. “De forma sistemática hemos señalado debilidades, fortalezas y posibles mejoras, siempre con una actitud propositiva”, explican las asociaciones, subrayando su compromiso con la mejora del funcionamiento del Distrito.
A pesar de estos esfuerzos, los colectivos han denunciado un “desinterés persistente y preocupante” por parte del equipo de Gobierno municipal, que se manifiesta en la falta de asistencia de responsables políticos a las reuniones. Esta situación se ha agravado en la actual legislatura, donde la ausencia de representantes ha vaciado de contenido los espacios de participación. “Es una situación inadmisible que nos obliga a redoblar esfuerzos para no acabar hablando solas”, advierten.
Este panorama ha confirmado una serie de demandas que las asociaciones han planteado desde hace años. Estas inquietudes fueron trasladadas formalmente al entonces alcalde, Eneko Goia, en la Junta celebrada el 27 de mayo del año pasado. Entre las solicitudes están la creación de una estructura administrativa propia con competencias ejecutivas para gestionar el presupuesto, la asignación de personal técnico dedicado exclusivamente al Distrito y la designación de referentes técnicos en distintos departamentos municipales para mejorar la coordinación.
Las asociaciones recuerdan que el Reglamento del Distrito contempla estas posibilidades, pero el Gobierno municipal ha rechazado implementarlas. “Eneko Goia se comprometió a analizar la creación de dicha estructura, pero hasta ahora no se ha avanzado en este tema”, indican los colectivos, que siguen esperando una respuesta efectiva.
Ante la próxima reunión de la Junta del Distrito, programada para el 11 de febrero y a la cual ha sido invitado el actual alcalde, Jon Insausti, los colectivos esperan que se tome conciencia de la gravedad de la situación que vive el Distrito Este. “Si no se produce un cambio inmediato, el Distrito corre el riesgo real de convertirse en un órgano vacío, inoperante y completamente alejado de los objetivos para los que fue creado”, concluyen.





























































































