El destacado futbolista Kylian Mbappé ha tomado medidas legales contra el Paris Saint-Germain (PSG), enviando un requerimiento de pago por un monto pendiente de 5,9 millones de euros. Esta acción se produce tras una sentencia del tribunal laboral de París que, a finales de diciembre de 2025, condenó a la institución parisina a desembolsar un total de 60,9 millones de euros a su exdelantero. Esta suma incluye 55 millones de euros en salarios y primas que no han sido saldados, así como las vacaciones devengadas y los intereses correspondientes.
El tribunal ha solicitado la ejecución provisional de su veredicto, pero hasta ahora, el PSG solo ha realizado el pago de los 55 millones iniciales, quedando por abonar la cantidad restante. Según el fallo, el club tiene un plazo de ocho días para cumplir con esta obligación, o de lo contrario, los abogados de Mbappé podrían proceder a embargar las cuentas del PSG.
La sentencia estableció que el salario bruto de referencia del jugador es de 11,8 millones de euros y dio al PSG hasta el 19 de febrero para presentar un recurso. En su declaración, el club se ha reservado el derecho de apelar, aunque ha expresado su deseo de centrarse en el futuro, priorizando la unidad y el éxito colectivo.
Este no es el primer fallo a favor de Mbappé, ya que el 25 de octubre de 2024, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) también dictó una sentencia favorable a su favor, lo que reafirma la fortaleza de su posición legal. La LFP había ordenado que el PSG publicara la sentencia completa en su página web durante un mes, pero hasta la fecha, esta exigencia no ha sido cumplida.
A medida que se desarrolla esta situación, las tensiones entre Mbappé y el PSG están lejos de desaparecer. Un portavoz del club aseguró que cumplirán con la decisión del tribunal laboral, aunque se reservan la opción de apelar, lo que añade un nuevo capítulo a la ya intensa relación entre el jugador y la institución.
En resumen, la situación financiera del PSG, combinada con sus deudas con uno de sus jugadores más emblemáticos, pone de manifiesto los desafíos que enfrenta el club en su administración y en su deseo de construir un futuro exitoso. La gestión de estas cuentas será clave para el PSG en los próximos días y determinará la dirección que tomará este conflicto legal.




























































































