La escudería Mercedes se ha posicionado como líder en la Fórmula 1, especialmente de cara a la temporada de 2026. Diversos analistas consideran que los alemanes son los favoritos para el campeonato, gracias a su innovadora unidad de potencia. Esta nueva tecnología permite una compresión de 16:1 en frío, conforme a las normativas, y de hasta 18:1 en condiciones de calor, lo que podría traducirse en una mejora de aproximadamente 15 caballos de fuerza y un recorte de hasta tres décimas por vuelta. Esta ventaja se debe a la capacidad de expansión de los materiales utilizados en el motor.
No obstante, la competencia no se ha quedado de brazos cruzados. Las marcas Ferrari, Audi y Honda, esta última como proveedora de motores para Aston Martin, han expresado su descontento ante la FIA, alegando que Mercedes ha implementado un sistema que consideran ilegal. Toto Wolff, director del equipo Mercedes, respondió a estas críticas señalando que no comprende por qué algunos equipos se centran en cuestionar las decisiones de la FIA, afirmando que “las normas son muy claras”. Wolff insistió en que la FIA ha confirmado la legalidad de sus métodos en reiteradas ocasiones.
Además, el responsable de Mercedes sugirió que sus competidores podrían estar buscando excusas anticipadamente, tal vez porque no se sienten preparados para enfrentar la temporada. Esto se produce en un contexto donde la FIA había dado su visto bueno a la unidad de potencia de Mercedes y a un sistema similar utilizado por Red Bull, aunque Ferrari ha indicado que las negociaciones con la FIA continúan abiertas, lo que sugiere que este asunto aún no está cerrado.
El panorama cambió recientemente con un nuevo desarrollo. Según el portal Autosprint, la FIA ha decidido modificar su método de medición, y los motores serán evaluados en condiciones de calor. Este cambio implica que Mercedes deberá ajustar su diseño, que podría quedar obsoleto si la nueva normativa se oficializa. De confirmarse este giro, el equipo tendría que considerar la posibilidad de recurrir a instancias legales para defender su posición, ya que podría interpretarse como una reinterpretación de las reglas existentes.
Mercedes ya llevó a cabo pruebas con su motor en el primer test oficial de pretemporada en Barcelona, donde se realizaron sesiones a puerta cerrada. Este desarrollo podría impactar no solo a Mercedes, sino también a Red Bull, que también se encuentra bajo la lupa debido a las protestas de sus rivales. La situación es tensa y se espera que todos los actores involucrados se pronuncien en breve sobre este tema que podría marcar el rumbo de la próxima temporada.




























































































