Beñat Etxabe ha asumido recientemente el cargo de director de la Banda de Música de Zestoa, tras ganar un concurso que se organizó para este propósito. Desde su infancia, Etxabe ha estado profundamente relacionado con la música, comenzando su andadura en la banda de su pueblo cuando era apenas un niño. Ahora, como nuevo director, se enfrenta a la responsabilidad de guiar a la agrupación y enfrentar los desafíos que su nuevo rol conlleva.
Desde muy joven, Etxabe se introdujo en el mundo musical. Con siete u ocho años, comenzó sus estudios en la escuela de música local. En 2009, se unió al Conservatorio de Donostia para estudiar bombardino y tuba, y posteriormente amplió su formación al trombón y al bombardino en el Centro Superior de Música del País Vasco, Musikene.
Su trayectoria no solo se limita a tocar instrumentos; Etxabe también ha ejercido como profesor en diversas escuelas de música en localidades como Azkoitia, Eibar y Hondarribia. Durante la pandemia, sintió la necesidad de prepararse para asumir una dirección en la banda, ya que el pueblo carecía de un director fijo. Así, inició una serie de cursos online que le han llevado hasta el presente.
El proceso de selección para el nuevo director de la banda fue riguroso. Etxabe, que ya formaba parte de la junta directiva, tuvo un papel crucial en la mediación con el Ayuntamiento para establecer las necesidades y las pautas del proceso. A pesar de que la elección se demoró, se plantearon objetivos claros. La banda debía contar con un director fijo para el año 2026, lo que llevó a la convocatoria de un concurso tras las fiestas del año pasado.
En total, cinco candidatos se inscribieron para el puesto, aunque algunos no pudieron avanzar por cuestiones relacionadas con el euskera. Finalmente, Etxabe y otros dos finalistas llegaron a la fase decisiva. Etxabe, conocido por su experiencia previa como director provisional, se mantuvo al margen durante las votaciones. Los otros dos candidatos se presentaron con un mes de ensayos y un concierto cada uno, tras el cual se realizó la evaluación y la votación por parte de los miembros de la banda.
La confirmación de su nombramiento ha generado una respuesta muy positiva en el pueblo. Etxabe ha recibido numerosas felicitaciones, aunque inicialmente, algunos consideraron extraño que se organizara un proceso de selección. La confianza que había en su capacidad para seguir al frente fue bastante alta, y muchos en Zestoa comentaron que era seguro que él sería el elegido, aunque él mismo no se lo creyó hasta recibir la confirmación oficial.
Para Etxabe, la existencia de una banda estable en un pueblo pequeño como Zestoa es un verdadero lujo. A pesar de contar con una población reducida, la banda está compuesta por alrededor de 40 músicos, lo que representa un importante patrimonio cultural. Resalta el esfuerzo que muchos pueblos realizan para mantener agrupaciones como esta, observando que, curiosamente, en una provincia donde su capital, San Sebastián, no tiene una banda, existen numerosas localidades que han logrado establecer y mantener las suyas con éxito.
En cuanto a sus objetivos a corto y medio plazo, Etxabe busca que los músicos disfruten de su actividad. Reconoce que los periodos entre conciertos pueden ser largos, lo que puede afectar la motivación. Por ello, su meta es hacer que cada ensayo y presentación sea lo más ameno posible, garantizando que los integrantes aprendan y que la calidad de la banda continúe mejorando.
De cara al futuro, un desafío que enfrenta es la atracción de nuevos jóvenes a la banda. Según Etxabe, instrumentos como la trompeta son muy solicitados por los niños, especialmente gracias a su prominencia en el pasodoble “Amparito Roca”, que se celebra con entusiasmo en las fiestas. Sin embargo, la banda ya cuenta con suficientes trompetistas, lo que dificulta la incorporación de más. Por otro lado, hay un déficit en instrumentos como el clarinete, donde la demanda es baja, lo que podría limitar el repertorio en el futuro.
Los ensayos en la banda son una mezcla de compromiso y coordinación. Etxabe considera que lo ideal sería que todos los miembros coincidieran, pero las obligaciones laborales y escolares a menudo dificultan esta tarea. Actualmente, alrededor de 25 músicos suelen asistir a los ensayos, aunque el número puede variar dependiendo de otros factores, como eventos deportivos.



























































































