La discusión sobre a qué temperatura poner la calefacción se repite cada invierno en hogares y oficinas. Mientras muchas mujeres piden subir unos grados, algunos hombres aseguran que el ambiente ya es suficiente. La discrepancia, según el enfermero Jorge Ángel, no responde únicamente a preferencias personales: «Se debe a diferencias biológicas», afirma en un vídeo que ha publicado en redes sociales para explicar los mecanismos fisiológicos que condicionan la percepción del frío en función del sexo.
La clave no está en que un sexo sea más resistente al frío que el otro, sino en cómo cada organismo regula la temperatura. Según el especialista, las diferencias se concentran en dos ámbitos: la composición corporal y la influencia hormonal sobre la circulación sanguínea.
@enfermerojorgeangel ¿Por qué las mujeres pasan más frío? 🥶 #salud #mujeres #hombres #frio #diferencias ♬ sonido original – Enfermero Jorge Ángel
Masa muscular frente a tejido graso
Jorge Ángel señala que «normalmente los hombres tienen más masa muscular y el cuerpo de la mujer tiene más grasa«. Esa proporción influye directamente en la regulación térmica. Los músculos generan calor de forma constante gracias a su actividad metabólica, incluso en reposo, lo que ayuda a mantener la temperatura corporal elevada. Quienes disponen de mayor masa muscular tienden, por tanto, a sentir menos frío.
La grasa, por su parte, actúa como aislante y protege los órganos internos, pero esa misma función provoca que el calor se conserve primero en el núcleo del cuerpo, dejando manos y pies más fríos. Eso explica por qué muchas mujeres perciben el frío sobre todo en las extremidades.
El papel de los estrógenos en la circulación
Más allá de la composición corporal, las hormonas también desempeñan un papel relevante. Los estrógenos, predominantes en las mujeres, afectan a la circulación sanguínea y provocan que los vasos de manos, pies, orejas y nariz se contraigan con mayor rapidez cuando bajan las temperaturas. Esa vasoconstricción reduce la pérdida de calor en los órganos vitales, pero hace que las extremidades se enfríen antes, lo que refuerza la sensación de frío generalizado aunque el torso se mantenga a buena temperatura.




























































































