El entrenador estadounidense de la Real Sociedad, tras llevar al equipo a su tercera semifinal de Copa de manera consecutiva, expresó su satisfacción por el rendimiento de los jugadores. «Es bonito hacer historia. Los chicos lo están haciendo bien. No empezamos bien este partido, pero el equipo cree. Hay momentos que nos engancharon, como la parada de Remiro y los cambios que lo lograron», comentó en una rueda de prensa, destacando la importancia de la confianza en el grupo.
A pesar del resultado positivo, el técnico reconoció que el equipo tiene aspectos que mejorar. «Tenemos muchas cosas que mejorar. No defendimos bien, fuimos mejores en partidos anteriores», admitió. Matarazzo también destacó que la presión y la defensa no fueron efectivas en esta ocasión, lo que llevó a cometer errores que podrían costar caro en futuros encuentros.
El técnico también subrayó la conexión emocional con los aficionados, afirmando que «supone mucho para los jugadores» el apoyo que sienten antes de cada partido. «Estamos emocionados por el próximo paso, pero antes tenemos un desafío importante contra el Elche», añadió, en un claro gesto de respeto hacia el siguiente rival.
Matarazzo valoró especialmente la actuación de los jugadores que ingresaron desde el banquillo, como Luka Sucic y Orri Oskarsson, quien fue autor del gol que permitió al equipo tomar la delantera. «Muy contento con los que entraron del banquillo», menciona el entrenador, quien alabó la intervención de Remiro en el momento clave del partido, cuando logró detener una ocasión clara que podría haber cambiado el rumbo del encuentro.
De cara al futuro, el entrenador dejó claro que para conquistar la Copa, «tenemos que eliminar a los mejores equipos». Este comentario refleja la ambición del club y la determinación del equipo para seguir avanzando en la competición, mostrando que la confianza y el trabajo en equipo serán imprescindibles en las próximas fases.





























































































