La festividad de la víspera de Santa Águeda ha vuelto a llenar las calles con su magia y tradición en este año, convocando a un gran número de participantes que han querido mantener viva esta costumbre tan arraigada en la cultura local. La combinación de voces entonadas, bastones en mano y entusiasmo ha dado lugar a una jornada que muchos consideran ineludible en el calendario. En esta ocasión, la comitiva ha comenzado su recorrido con una canción que resonó en el aire: «Zorion, etxe hontako denoi! Oles egitera gatoz, aterik ate ohitura zaharra aurten berritzeko asmoz…»
A diferencia de ediciones anteriores, el clima esta vez no ha jugado en contra, lo que ha permitido que la celebración transcurriera con normalidad. A lo largo del día, algunos participantes miraban al cielo con preocupación, pero al final, las lluvias no hicieron acto de presencia, permitiendo que la tradición se llevara a cabo sin contratiempos.
Un aspecto destacado de este año ha sido la participación de Ereintza Elkartea, que ha estado presente en la festividad, contribuyendo a mantener el espíritu de esta celebración. Tras un breve ensayo en su sede, la comitiva ha realizado su recorrido por varios puntos del centro, animando a todos los que se encontraban en las calles. Su primera parada fue en el bar Bixigarri, donde la energía del grupo se ha hecho notar.
La siguiente parada fue la ermita, donde rendieron homenaje a Joxe Leon Iza, un miembro querido de la comunidad que recientemente falleció. Este momento fue particularmente emotivo, con escenas conmovedoras que se vivieron tanto en el exterior de la basílica como en la calle Madalena. Posteriormente, los integrantes de Ereintza Elkartea se unieron a Xenpelar Bertso Eskola, que se encargó de amenizar la jornada con versos dedicados al Bar Sindikato, uno de los locales más emblemáticos de la villa.
Además de estas actuaciones, la comitiva también realizó un homenaje a Ereintza Antzerki Taldea en Mikelazulo, consolidando aún más las raíces de la cultura local. Durante la jornada, se hizo una breve parada en Elkau Zaharra para reponer energías antes de continuar con el recorrido.
Finalmente, la caminata concluyó en la Alameda, incluyendo paradas en la Sidrería Donosti y el bar Kerala, donde el ambiente festivo se mantuvo hasta el final. Uno de los momentos más destacados tuvo lugar frente a Kapitain Etxea, donde se rindió homenaje a Ramón García, de Iraultza Dantza Taldea, reconociendo su contribución a la difusión de la indumentaria y la historia de la moda en Euskadi.
Es importante señalar que también participaron en esta celebración los alumnos de colegios como Orereta Ikastola y Telleri Alde, quienes se unieron a la festividad, mostrando el compromiso de las nuevas generaciones con la preservación de estas tradiciones. De este modo, la víspera de Santa Águeda se reafirma como un evento que no solo une a las comunidades, sino que también celebra la historia y el patrimonio cultural de la región.




























































































