El frontón del Club Deportivo de Bilbao acogió el pasado 24 de mayo un evento histórico, al recibir a 2.500 espectadores para la primera final del Manomanista vizcaíno. En este encuentro, Jesús García Ariño se proclamó campeón tras la retirada de Joshe Arriaran debido a una lesión en la rodilla, cuando el marcador estaba 16-11. Este triunfo marca un hito significativo, siendo la segunda txapela en este escenario desde su apertura en 1931.
El regreso de la pelota profesional a Bilbao tuvo lugar con el Cuatro y Medio de 2023, donde se enfrentaron Ezkurdia y Peio Etxeberria. El Club Deportivo se presenta como una opción prometedora dentro de la Pelota Pro Liga, programando para este sábado su tercer partido del Campeonato de Parejas Serie A. Este evento contará con la participación de Jokin Altuna y Joseba Ezkurdia, frente a Jaka y Iztueta, a partir de las 17.00 horas, con unas cuarenta entradas todavía disponibles.
La revitalización de la pelota ha sido evidente desde que la Junta, liderada por Iñaki López, se comprometió hace cuatro años a diversificar el calendario de eventos. López destacó la importancia de haber organizado un partido de cesta punta que funcionó como reválida para el evento Eusko Label Winter Series, lo que les permitió reinsertarse en el circuito profesional. Este esfuerzo ha dado lugar a eventos exitosos como la Iron Cup y varias competiciones navideñas de pala.
La relación entre el club y la Pelota Pro Liga ha sido muy positiva, y López expresó su satisfacción por los campeonatos de Eraman y Jai Alai. La Junta está trabajando en un proyecto para ampliar el aforo del recinto, actualmente con capacidad para 700 espectadores. La intención es “sectorizar” las entradas y realizar “mejoras técnicas” para lograr un incremento que permita acoger a 1.000 espectadores, lo que equipararía al Club Deportivo con otros frontones de renombre como el Labrit de Iruñea.
Esta ambición por mejorar la infraestructura del frontón se ha visto respaldada por el creciente interés de las empresas, que consideran el Deportivo como un espacio favorable para llevar a cabo sus actividades. López mencionó que, después de mucho esfuerzo, el club está empezando a cosechar los frutos de su trabajo, reflejados en el aumento del público asistente a los partidos.
La estrategia de revitalizar la pelota profesional en Bilbao coincide con un resurgimiento del interés por este deporte tradicional, que ha captado la atención tanto de aficionados como de nuevos públicos. Con la programación de partidos regulares y la mejora de la infraestructura, el futuro del frontón parece prometedor, buscando no solo recuperar la historia de la pelota en la ciudad, sino también ganar un lugar destacado dentro de la cultura deportiva vasca.





























































































