La parcela A.M.05 de Riberas de Loiola, situada en Donostia, ha permanecido sin un uso definido durante más de diez años. Originalmente, el Gobierno Vasco contempló la construcción de su sede central en este lugar, pero tras negociaciones entre el alcalde Jon Insausti y el lehendakari Imanol Pradales, se ha decidido transformar el uso del terreno para edificar 400 alojamientos destinados a jóvenes y mayores de la ciudad. Este acuerdo fue formalizado el 20 de enero con una visita conjunta a la parcela por parte de ambas autoridades.
La adquisición de esta parcela se remonta a 2008, cuando el Gobierno Vasco la obtuvo a través de un intercambio con el Ayuntamiento. A cambio, la administración municipal se quedó con dos edificios valorados en 11,6 millones de euros y recibió dos millones de euros en metálico. Esta operación aseguraba al Gobierno Vasco un terreno considerable en una zona en expansión, vinculada a importantes vías de acceso, con el objetivo de establecer su sede administrativa central, que en ese momento contaba con 17 oficinas distribuidas en 28.500 m².
En 2014, se elaboró un anteproyecto para construir un edificio que albergaría a 800 funcionarios, pero los planes no se llevaron a cabo. Desde su elección como alcalde en octubre pasado, Insausti ha abordado este tema en diversas reuniones institucionales, subrayando la necesidad de definir el destino de la parcela. La urgencia se centra en encontrar una solución al problema de acceso a la vivienda en Donostia, y si no existía intención clara de construir allí la sede de Lakua, se buscó que el terreno sirviera para abordar esta situación.
Las conversaciones entre el Departamento de Gobernanza y el Ayuntamiento han dado resultado, permitiendo que la parcela pase de estar destinada a un equipamiento institucional a ser utilizada como dotación para el disfrute de los residentes locales. La reunión reciente entre María Ubarretxena, consejera de Gobernanza, y el alcalde, culminó en la ratificación del acuerdo, marcando un paso significativo hacia la construcción de estos alojamientos.
Con la autorización del nuevo uso de la parcela, el siguiente paso será negociar con el Departamento de Vivienda del Gobierno Vasco sobre la edificación de los 400 apartamentos. Aún no se ha definido quién será el promotor del proyecto; podría ser el propio departamento o el Ayuntamiento a través de Etxegintza. Si el responsable es el Gobierno Vasco, no sería necesario ceder el terreno, ya que actualmente pertenece a la administración autonómica.
Los parámetros urbanísticos establecidos para esta parcela, que abarca 5.335 m², permiten una elevada intensidad edificatoria. La normativa municipal sugiere que se pueden construir edificios que ocupen hasta 4.174 m² en planta, dejando un espacio público de 1.164 m². La edificabilidad total permitida es de 25.000 m² sobre rasante y 21.340 m² bajo rasante.
Fuentes del Ayuntamiento han indicado que clasificar la parcela como equipamiento comunitario podría facilitar la tramitación de los nuevos alojamientos dotacionales, en comparación con otros casos que han enfrentado procesos más largos. Por ejemplo, los 83 alojamientos que se comenzarán a construir este año en la calle Beroiz han requerido una tramitación extensa debido a sus condiciones de uso anterior, que eran de carácter deportivo. En contraposición, el solar en cuestión solo necesita una licencia de obra si los nuevos edificios siguen las alineaciones establecidas en el plan vigente.
El alcalde Insausti, tras la visita a la parcela junto al lehendakari, señaló que «responder a la necesidad de vivienda de las y los donostiarras es una prioridad para mí como alcalde». Además, destacó que las alianzas institucionales son fundamentales para superar los obstáculos que afectan a la ciudadanía. Este acuerdo representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones habitacionales adecuadas para la población de Donostia.






























































































