El consejero de Industria, Transición Ecológica y Digital del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, ha aprovechado su intervención en el Congreso Nacional de Industria, que se lleva a cabo en Bilbao, para criticar la actual política de financiación pública destinada a las industrias. Según Jauregi, las medidas implementadas durante la pandemia, que fueron concebidas como un «salvavidas», se han transformado en un «ancla» que podría hundir a las empresas que han recibido estos créditos.
Durante su discurso, Jauregi subrayó la necesidad de «más flexibilidad» en la gestión de estas deudas, sugiriendo que es fundamental realizar un «repaso» a este sistema para evitar el cierre de empresas. Esta crítica tuvo lugar en presencia del Ministro de Industria, Jordi Hereu, quien fue informado sobre la situación crítica por la que atraviesan algunas compañías, haciendo alusión a la conocida problemática que enfrenta Tubos Reunidos (TR).
La empresa, que cuenta con una plantilla de 1.300 trabajadores, se encuentra en una situación delicada y planea presentar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a parte de sus empleados. En una entrevista posterior en Radio Euskadi, Jauregi fue más explícito al solicitar un apoyo a TR basado en un proyecto industrial sólido, en lugar de recurrir a «falsos rescates o soluciones temporales».
Tubos Reunidos ha recibido un préstamo de 112 millones de euros por parte de Sepi en condiciones especiales, lo que ha permitido a la empresa mantenerse a flote durante los últimos cuatro años. Sin embargo, su deuda asciende a aproximadamente 250 millones de euros, lo que multiplica por cinco su capitalización bursátil, que se sitúa en 50 millones. La situación se complica aún más debido a los aranceles impuestos por Estados Unidos a las importaciones, que han afectado gravemente a las operaciones de TR, dado que este mercado representa el 45% de sus ingresos.
El Ministro de Industria, por su parte, ha manifestado su disposición a colaborar con TR y espera conocer las decisiones que tomará la empresa. Hereu ha señalado que su departamento «ayudará proactivamente al mantenimiento de su capacidad productiva». Además, indicó que cualquier apoyo debería estar vinculado a planes de diversificación de productos y mercados, así como a proyectos de transformación industrial.
En este contexto, el Gobierno Vasco ha estado involucrado en diversas operaciones industriales, como la compra de Talgo y la división tecnológica de Ayesa. Sin embargo, en el caso de Tubos Reunidos, ha aclarado que solo participará en futuras negociaciones si se presentan inversores privados y se cuenta con un plan industrial viable.
El Congreso Nacional de Industria también ha sido escenario de la clausura por parte del rey Felipe VI, quien entregó premios a las empresas más destacadas en diferentes áreas del sector fabril. Este evento resalta la importancia de la industria en la economía española, así como la necesidad de adaptarse a los cambios y desafíos que se imponen en el mercado actual.
Las declaraciones de Jauregi y Hereu reflejan una preocupación compartida por el futuro de la industria en el País Vasco, donde la sostenibilidad y la innovación deben ser pilares fundamentales para la recuperación y crecimiento del sector. La situación de Tubos Reunidos es un claro ejemplo de los retos que enfrentan las empresas en un entorno económico incierto, lo que hace más urgente el establecimiento de políticas efectivas que apoyen su desarrollo y estabilidad.






























































































