La Real Sociedad se encuentra en un momento crucial, a solo tres partidos de alcanzar una nueva final. Su entrenador, Pellegrino Matarazzo, se mostró optimista sobre el estado del equipo a pesar de las ausencias de varios jugadores clave para el próximo enfrentamiento en Vitoria. Entre los jugadores que no podrán participar se encuentran Barrenetxea, Kubo, Zakharyan, Rupérez y Marrero, de quien bromeó sobre su reciente operación, sugiriendo que evite mirarse demasiado en el espejo.
Matarazzo compartió su perspectiva sobre la conexión que ha establecido con el club, afirmando que es esencial para un entrenador conectarse con su plantilla para poder exigir lo mejor de ellos. En sus palabras, “creo que es importante conectar estés donde estés, así puedes transmitir mensajes”. La ilusión por el próximo partido es palpable, especialmente porque la Copa es una competición donde todos desean dejar su huella. “Estamos muy ilusionados y tengo ganas de que llegue el partido”, aseguró el técnico.
El ánimo del equipo es positivo, con un ambiente de frescura y energía. Matarazzo destacó que sus jugadores están preparados física y mentalmente para el desafío que se avecina. En términos de estrategia, el entrenador también mencionó la necesidad de gestionar el tiempo de juego de los futbolistas, especialmente de aquellos que son vitales, como Guedes y Oyarzabal, quienes deben estar en óptimas condiciones para el partido siguiente.
En cuanto a la alineación, Matarazzo anticipa que su rival, el Alavés, saldrá con su mejor equipo, tras haber tenido dos días adicionales para descansar. “Esperamos un equipo como el que ha jugado los últimos partidos, que han sido victorias contra Betis y Espanyol”, comentó. Esta previsión implica que deben estar preparados para adaptarse a cualquier táctica que el contrario pueda emplear.
El entrenador también se refirió a los jugadores que están en proceso de recuperación, como Zakharyan, quien tiene problemas en el gemelo, y Barrenetxea, que sufre una contusión. Ambos están trabajando en su vuelta, aunque su participación en el partido de la Copa de mañana no está asegurada. Matarazzo hizo hincapié en que la decisión de dejar fuera a Karrikaburu busca mantener un equilibrio adecuado en la convocatoria.
En el aspecto anímico, Matarazzo afirmó que el fútbol requiere intensidad y que la mentalidad competitiva es clave para disfrutar del juego. “Cuanto más competitivos somos, más partidos ganamos y más disfrutamos del fútbol”, subrayó. Para mantener el equilibrio necesario, el técnico se permite momentos de relajación, como paseos por la playa y disfrutar de la gastronomía local, lo cual ayuda a recargar energías para el día siguiente.
La afición está expectante y unida en torno al equipo, compartiendo la ilusión por el rendimiento en la Copa. La continuidad del buen desempeño en LaLiga suma a la motivación de los jugadores, quienes están decididos a dar lo mejor de sí en esta competición. Matarazzo concluyó que es esencial mantener la exigencia y la concentración para llevar al equipo al éxito, tanto en el partido de mañana como en los que están por venir.





























































































