El pasado miércoles, el lehendakari Imanol Pradales contactó telefónicamente con el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, tras unas declaraciones polémicas de este último sobre la política migratoria a nivel nacional. Pradales consideró necesario aclarar la situación, ya que Moreno había criticado el reconocimiento del País Vasco como frontera norte, lo que le permite acceder a mayores fondos para enfrentar la inmigración.
La administración de Moreno no solo cuestionó el criterio de distribución de menores sino que también argumentó que ni Cataluña ni el País Vasco deberían acoger a menores migrantes. Esta semana, el presidente andaluz planteó una serie de agravios al no considerar a Andalucía como frontera sur, algo que ya ha sido reconocido para Canarias, Ceuta y Melilla, e instó al Gobierno central a atender esta petición.
Moreno argumentó que no tiene sentido que Andalucía, ubicada tan cerca de África, no sea reconocida como frontera sur mientras que el País Vasco sí goza de esta consideración. «¿Cuántos inmigrantes entran desde Europa al País Vasco?», se preguntó, sugiriendo que la mayoría de los migrantes optan por rutas hacia países con mayor desarrollo económico, como Francia o Alemania, en lugar de dirigirse a Euskadi.
El Gobierno Vasco busca mitigar la tensión surgida a partir de estas declaraciones y, en este sentido, Pradales abogó por adoptar un enfoque conciliador. Tras presidir el primer Consejo de Gobierno del nuevo curso político en Euskadi, el lehendakari aseveró que es fundamental reducir la confrontación y fomentar el diálogo en asuntos migratorios.
El lehendakari expresó su descontento con las afirmaciones de Moreno, señalando que este «está confundido» respecto al estatus del País Vasco. Reconoció que Andalucía merece ser considerada frontera sur, pero rechazó que esto implique denigrar la situación de Euskadi. Pradales subrayó que, en los últimos seis años, alrededor de 40.000 migrantes han cruzado por el paso fronterizo de Irun, un dato significativo que refleja la realidad de la región.
En la actualidad, Euskadi acoge a 859 menores extranjeros no acompañados en sus centros de acogida. «Se ha demostrado que somos solidarios», afirmó Pradales, resaltando el esfuerzo de la comunidad autónoma en esta cuestión.
Después de la llamada del lehendakari, el Gobierno andaluz emitió un comunicado en el que la consejera de Inclusión Social, Loles López, defendió que el Ministerio de Juventud e Infancia está aplicando la consideración de Euskadi como «territorio frontera norte» de facto. López argumentó que, aunque no se le reconozca oficialmente, la ministra Sira Rego ha manifestado públicamente este reconocimiento, justificando así la labor realizada por la comunidad vasca en materia migratoria.
La consejera insistió en la necesidad de que Andalucía sea reconocida como frontera sur y criticó al Gobierno central por ignorar esta realidad, alegando que los intereses políticos están excluyendo a otras comunidades del reparto de recursos. «El Gobierno de España no atiende nuestra petición de reconocernos frontera sur», afirmó.
Pradales aprovechó la conversación con Moreno para solicitar colaboración en la atención de los menores no acompañados que llegan a Euskadi, muchos de los cuales provienen de Andalucía y llegan en autobús. Este aspecto destaca la interconexión entre ambas comunidades en el contexto migratorio.
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, también se pronunció sobre la polémica, manifestando que siente «bochorno» ante las declaraciones de Moreno. Montero, que es también secretaria general del PSOE de Andalucía, insistió en que las afirmaciones del presidente andaluz sobre el reparto de menores son incorrectas y que la realidad sobre la frontera norte ha sido «literalmente desmentida».
Esta situación resalta las tensiones entre comunidades autónomas en el manejo de la política migratoria y la necesidad de una respuesta coordinada. A medida que avanza la discusión, se espera que ambos gobiernos puedan encontrar un marco de colaboración que beneficie a todos los implicados.




























































































