Esta tarde, diversos colectivos como el Euskalgintzaren Kontseilua y Bagera Donostiako Euskaltzaleen Elkartea han llevado a cabo una concentración frente al Palacio de Justicia de Donostia. Este acto tiene como objetivo manifestar su desacuerdo con la reciente decisión judicial que ha anulado la exigencia de conocimiento de euskera para acceder a dos plazas de técnico en la ciudad.
La semana pasada, el TSJPV dictó una sentencia que revocó la obligación de poseer el perfil lingüístico (PL2) de euskera para los aspirantes a dos puestos de técnico municipal de Digitalización Cartográfica en el Ayuntamiento de Donostia. Esta normativa había sido previamente respaldada por un Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de la capital guipuzcoana.
Los manifestantes han calificado esta resolución como «un golpe más al derecho de vivir y trabajar en euskera». En sus declaraciones, han señalado que «la justicia no quiere equiparar las libertades de los ciudadanos y pretende reafirmar el estatus de privilegio que tiene el castellano frente a la lengua vasca». Este tipo de afirmaciones reflejan la preocupación de los colectivos sobre el tratamiento de la lengua vasca en el ámbito administrativo y laboral.
Además, han demandado la creación de una nueva arquitectura jurídica que favorezca la normalización del euskera, especialmente en un contexto donde, según ellos, se están violando de forma sistemática los derechos de los euskaldunes. Estos reclamos se enmarcan en un esfuerzo más amplio por la defensa y promoción del euskera en todos los ámbitos de la vida pública.
Para hacer frente a lo que consideran un «pisoteo» de sus derechos, los colectivos han propuesto visitar la «Euskaltzaleon Gida». Este recurso, accesible a través de la página web Pizkundea.eus, invita a la ciudadanía euskaltzale a «luchar y tomar la decisión de vivir en euskera». Esta iniciativa busca fomentar un mayor compromiso y activism en la defensa de la lengua vasca, destacando la importancia de la participación ciudadana en este aspecto.
La concentración y las reivindicaciones de estos colectivos ponen de relieve un aspecto crucial de la realidad sociocultural del País Vasco, donde la lengua y su uso en la administración y la vida diaria son temas de gran relevancia. La decisión del TSJPV suscita un amplio debate sobre el futuro del euskera en la región y la necesidad de encontrar un balance entre las diferentes lenguas cooficiales.
El desarrollo de esta situación es un recordatorio de la importancia que tiene la lengua vasca en la identidad cultural de Euskadi y la necesidad de protegerla y promoverla en todos los ámbitos de la vida pública. A medida que el debate continúa, los colectivos esperan que se tomen en cuenta sus demandas y se busquen soluciones que respeten y fomenten el uso del euskera en la administración y más allá.






























































































