Norbolsa | Ørsted ha llegado a un acuerdo para transferir su negocio europeo en el sector onshore a CIP por 1.440 millones de euros, como parte de su estrategia de desinversiones. Esta medida busca reforzar su balance financiero y reorientar su enfoque hacia la energía eólica marina.
Esta operación se llevará a cabo a través del fondo Flagship V (CI V) y representa, según la compañía danesa, la culminación de un programa de desinversión acelerado anunciado junto a una ampliación de capital. Con esta transacción, Ørsted afirma haber completado su plan «según lo previsto», y destaca que ha fortalecido «de manera significativa» su situación económica.
Además, esta venta se suma a otras dos desinversiones que la empresa ha considerado fundamentales, como la venta del 50% del proyecto Hornsea 3 y el acuerdo para desinvertir el 55% de Changhua 2. En total, Ørsted asegura haber cerrado transacciones en 2025-2026 por unos 46.000 millones de DKK en ingresos, superando así su objetivo inicial de más de 35.000 millones de DKK para ese mismo periodo.
Las decisiones estratégicas de Ørsted reflejan un claro compromiso con la sostenibilidad y la transición hacia fuentes de energía más limpias. A medida que el mercado global de energía renovable crece, la compañía busca consolidar su presencia en el sector de la energía eólica marina, que se considera vital para alcanzar los objetivos climáticos establecidos a nivel internacional. Ørsted ha estado realizando inversiones significativas en la expansión de su capacidad eólica marina, lo que le ha permitido posicionarse como uno de los líderes en este ámbito.
Este enfoque también puede tener repercusiones en el mercado laboral y en las inversiones en regiones donde Ørsted opera. La transición hacia fuentes de energía más sostenibles no solo impulsa la economía, sino que también crea oportunidades de empleo en un sector que continúa evolucionando rápidamente. A medida que la demanda de energía renovable aumenta, se espera que las empresas del sector sigan buscando formas de adaptarse y crecer.
En conclusión, la decisión de Ørsted de vender su negocio onshore a CIP no solo refuerza su posición financiera, sino que también marca un hito en su estrategia para convertirse en un referente en la energía eólica marina. Esta operación, junto con otras transacciones clave, subraya la importancia de las energías renovables y la necesidad de una transición energética efectiva en el futuro próximo.





























































































