El artista emergente de la música, conocido como Garciarena, ha compartido su viaje desde sus inicios como músico callejero hasta la reciente publicación de su primer álbum titulado «Un naufragio de luz». Desde los 18 años, comenzó a tocar en la calle, una experiencia que le permitió explorar su creatividad. Su interés por la música se despertó gracias a su tío, quien le enseñó a tocar la guitarra. Aunque sus primeras clases eran más bien una oportunidad para charlar sobre diversos temas como filosofía y arte, con el tiempo se convirtió en un verdadero hábito.
Su trayectoria musical lo llevó a Madrid, donde intentó estudiar, pero finalmente se volcó en la producción musical. Fue durante un retiro en un pequeño pueblo donde desarrolló su habilidad para componer, lo que resultó en la creación de la mayoría de las canciones de su disco. Garciarena describe su proceso como gradual, ahorrando dinero para grabar, lo que le permitió producir su música de forma más sostenible.
El álbum, lanzado en plataformas digitales en abril de 2024, ha sido fruto de un trabajo minucioso. En su creación, el factor económico jugó un papel importante, ya que realizó dos sesiones de grabación: una con cinco canciones y otra con siete. Durante este proceso, colaboró con su amigo Aitor Alzugaray, quien le ayudó con los arreglos de guitarra eléctrica.
En términos de contenido, el disco incorpora referencias a la mitología griega, comenzando por su primera canción, «Penélope». Garciarena señala que su amor por la literatura ha influido en su música desde la infancia. Los mitos griegos han estado presentes en su vida de manera significativa, lo que se refleja en cada una de las letras. Según él, «la música es el envoltorio donde luego viene la letra», lo que muestra su deseo de que el oyente se conecte tanto con el sonido como con las historias narradas.
La esencia del disco es introspectiva, diseñada para que el oyente se sumerja en las letras y las reflexiones que presenta. Cada una de las doce canciones aborda un tema específico, pero en su conjunto ofrecen una búsqueda personal. «Hay una búsqueda en cada canción, una forma de conocerse a uno mismo y a los demás», explica Garciarena, quien también busca empatizar con sus personajes a través de la escritura.
Un ejemplo de esta introspección se encuentra en su canción «Huyendo conmigo de mí», que explora la incertidumbre sobre el futuro y el deseo de cambio. A través de esta canción, el artista se cuestiona si la solución es abandonar su entorno o simplemente realizar un cambio interior. Sobre el amor, sus letras abordan diferentes perspectivas, a menudo reflejando una autorreflexión que invita al oyente a mirar dentro de sí mismo.
Garciarena también rinde homenaje a su abuela en la canción «La llama del hogar», que surgió de manera natural mientras experimentaba con su guitarra. Esta pieza se centra en la vida de su abuela, conectando sus raíces familiares y la música folk. Para dar vida a esta canción, visitó la localidad natal de su abuela, donde se sumergió en sus recuerdos y tradiciones familiares.
La grabación del álbum tuvo lugar en Estudio Uno, un estudio reconocido en Madrid. Garciarena describe la experiencia como intimidante pero gratificante, ya que tuvo la oportunidad de trabajar con músicos de renombre que aportaron su talento al proyecto. Aunque al principio sintió ansiedad por cumplir con las expectativas, logró encontrar su voz en un entorno tan profesional.
Para el futuro, Garciarena tiene planes de expandir su banda en vivo, buscando integrar un bajista y un batería que complementen su estilo. Actualmente se encuentra en plataformas como YouTube y Spotify bajo el nombre de Garciarena, donde los seguidores pueden descubrir su música y apoyar su trabajo. La conexión con su audiencia se convierte en un objetivo prioritario mientras se prepara para llevar su propuesta musical a escenarios en directo.
La trayectoria de Garciarena es un testimonio del esfuerzo y la pasión por la música, reflejando una búsqueda constante por la autenticidad y la conexión emocional a través de sus letras y melodías. Con cada paso que da, sigue construyendo su identidad artística, invitando a todos a unirse a su viaje musical.





























































































