En la actualidad, donde la comunicación a través de redes sociales y aplicaciones como WhatsApp se ha vuelto predominante, hay quienes aún apuestan por la escritura de cartas. Un ejemplo de ello es el presidente de una comunidad de vecinos en Elgoibar, quien ha optado por este medio para expresar su descontento sobre ciertos hábitos de limpieza entre los residentes.
Utilizando un tono directo y sin rodeos, el presidente decidió enviar un mensaje que refleja sus preocupaciones sobre la higiene. En su carta, denunciaba que algunos vecinos bajan basura que gotea y no limpian el desorden que generan, lo que lo llevó a preguntarse si este comportamiento también se reproduce en sus hogares. Su mensaje culminaba con una llamada de atención contundente: «Esto es para los putos guarros que bajan bolsas de basura goteando y no limpian. No me imagino si en vuestra casa hacéis lo mismo. PUTOS GUARROS. El presidente».
Este mensaje, que se ha podido ver recientemente en el ascensor de un edificio de la zona de Santa Klara, no es un caso aislado. En el mismo barrio, otros residentes han expresado quejas similares a través de notas en espacios comunes, evidenciando una preocupación colectiva por la limpieza y el cuidado del entorno.
Un ejemplo previo de esta tendencia fue una carta que circuló hace algunos meses, centrada en la falta de atención de algunos propietarios que no recogen las heces de sus perros en la vía pública. En este caso, el autor de la nota decidió adoptar un enfoque más diplomático; además de redactar su mensaje, se tomó la molestia de recoger las heces y dejarlas junto a su carta, acompañando su solicitud con un cordial «Por favor. Recoja lo que es suyo. Gracias. Un vecino».
Las quejas en el barrio de Santa Klara han sido variadas. Hace unos años, una nota se volvió viral al abordar de manera ingeniosa el comportamiento ruidoso de una vecina durante sus encuentros íntimos. En aquella ocasión, el autor de la missiva no escatimó en humor para expresar su inquietud, sugiriendo que si la satisfacción de la mujer provenía de algún dispositivo eléctrico, sería útil conocer la marca y el modelo. La carta concluyó con un tono jocoso, reflejando la comunidad como un espacio donde el género epistolar genera tanto humor como crítica.
Este fenómeno de comunicación en la comunidad de Elgoibar pone de manifiesto que, a pesar de los avances tecnológicos, la escritura de cartas sigue siendo un medio válido y efectivo para que los ciudadanos expresen sus preocupaciones. La creatividad y la expresividad de los vecinos demuestran que, aunque la comunicación digital predomine, el deseo de un entorno limpio y respetuoso continúa motivando a muchos a redactar sus inquietudes de manera escrita.




























































































