La próxima semana, la mayoría de las galerías de arte en Gipuzkoa cerrarán sus puertas como una forma de protesta contra el **IVA del 21%** que se aplica a la venta de obras. Durante esta semana, también se han comprometido a no colaborar gratuitamente con instituciones públicas, buscando así resaltar la importancia de estos espacios culturales dentro de las ciudades.
Los galeristas de la región se unirán a la iniciativa impulsada por el **Consorcio de Galerías Españolas de Arte Contemporáneo**, manifestando su descontento con un impuesto que consideran «injusto» y que afecta su competitividad en comparación con otros países europeos, donde el IVA para este tipo de ventas suele ser inferior al **10%**. Gregorio Cibrián, director de la galería Cibrián en Donostia y miembro del consorcio, afirma: «Un artista puede vender por su cuenta con un 10% de IVA, pero una galería tiene que hacerlo al 21%. No tiene ningún sentido».
Desde el 6 de abril de 2022, la directiva europea **2022/542** permite reducir el IVA en las ventas de obras de arte a un porcentaje inferior al 10%, una medida que ya han adoptado prácticamente todos los países europeos, excepto España. Cibrián menciona que países como Portugal han reducido su IVA del 22% al 6%, y Francia lo tiene fijado en el 5,5%, lo que pone de manifiesto la desventaja con la que operan en este país.
Este contexto genera situaciones absurdas, como cuando una galería de arte vasca y otra europea presentan el mismo artista en una feria, pero la galería vasca tiene que aplicar un IVA del **21%**, mientras que la europea solo del **5,5%**. «A los profesionales no les sale a cuenta abrirse una oficina aquí», sostiene Cibrián, quien señala que el consorcio ha mantenido reuniones sin avances con los Ministerios de Cultura y Hacienda. «Reivindicamos sentido común y poder competir con Europa. No hay una justificación concreta para no hacerlo», añade.
En respuesta a esta situación, hasta **125 galerías** de todo el Estado se unirán a la protesta la próxima semana. La galería Ekain de Donostia, por ejemplo, solo atenderá visitas con cita previa durante estos días. Rita Unzurrunzaga, representante de esta galería, enfatiza: «Queremos hacer ruido y que la ciudadanía sepa que hay una desventaja con respecto a otras actividades culturales», citando el **4%** de IVA que se aplica a la edición de libros como un ejemplo de esta disparidad.
Unzurrunzaga también señala que «el cine, las artes escénicas, la música y la literatura tienen menos del 10%, así que no es justo para nosotros». Destaca que muchos artistas que también están representados en galerías de Iparralde prefieren vender allí debido a las condiciones más favorables. Por ello, espera que las protestas, como la que se realizó el año pasado en la feria de Arco con un «apagón» de actividad y electricidad durante una hora, sirvan para atraer la atención sobre esta problemática.
La opinión de Juanma Arriaga, de la galería Kur, es similar. Aunque su sala está cerrada por trabajos de remodelación en su nueva ubicación en Hondarribia, se suma a esta iniciativa. «La bajada al **10%** para los artistas fue todavía peor para nosotros porque podemos comprar al **10%** para luego tener que vender con un **21%**», critica, denunciando la falta de «justificación política» para esta situación, ya que considera erróneo clasificar este tipo de transacciones como bienes de lujo.
Arriaga también denuncia que la venta de arte antiguo para exportación implica un coste adicional, ya que al **21%** de IVA por cada venta se suma otro **30%** impuesto por Patrimonio. «Hay operaciones que dejamos de hacer porque no nos salen a cuenta», concluye, confiando en que al unir fuerzas las galerías puedan revertir esta situación.





























































































