La selección danesa de balonmano, actual campeona olímpica y mundial, se enfrentará a la selección alemana en la final del Europeo de Dinamarca, Suecia y Noruega. El encuentro, programado para el 20 de enero a las 18:00 horas, se desarrollará en el Jyske Bank Boxen de Herning. Dinamarca se clasificó tras vencer a Islandia por 31-28, mientras que Alemania derrotó a Croacia con un claro 31-28 en la otra semifinal.
El partido entre Dinamarca e Islandia marcó el cierre de la jornada, donde el conjunto danés mostró su capacidad para adaptarse a un juego desafiante. A pesar de que Islandia tomó una ventaja temprana de tres goles (3-6), Dinamarca logró revertir la situación, apoyada en la actuación destacada de Mathias Gidsel, quien anotó cinco goles en la primera mitad. Los daneses llegaron al descanso con una ventaja ajustada de 14-13.
En la segunda parte, a pesar de la resistencia islandesa, la defensa danesa, que mejoró notablemente, fue crucial para mantener el control del partido. Gidsel continuó brillando, mientras que el portero Emil Nielsen, tras un comienzo titubeante, se convirtió en una muralla al detener varios lanzamientos clave. Dinamarca logró finalmente consolidar su victoria, finalizando el partido con un marcador de 31-28.
Por su parte, Alemania también demostró su fortaleza en la otra semifinal. El equipo germano, que no competía por el oro europeo desde hace diez años, se mostró superior a Croacia, especialmente en la segunda mitad, cuando su defensa se convirtió en un auténtico muro. La selección croata, a pesar de sus esfuerzos y la contribución de Ivan Martinovic, quien anotó cinco goles en la primera parte, no pudo sostener el ritmo y vio cómo Alemania ampliaba su ventaja hasta alcanzar una diferencia de siete goles.
La intensidad del encuentro, especialmente en los momentos finales, reflejó la capacidad de Alemania para adaptarse y responder a los retos. La actuación de Justus Fischer en defensa fue sobresaliente, bloqueando varios balones cruciales que permitieron a su equipo consolidar su ventaja. La final entre Dinamarca y Alemania no solo será un choque de campeones, sino también una oportunidad para que ambas selecciones se reencuentren, ya que se enfrentaron anteriormente en la última final olímpica.
La jornada decisiva está marcada por una gran expectación, con un estadio que promete estar lleno, y los aficionados se preparan para un enfrentamiento emocionante que enfrentará a dos de los mejores equipos del mundo. Mientras tanto, el tercer puesto se disputará entre Islandia y Croacia, otro duelo que promete ser muy competitivo. La afición danesa espera que su equipo mantenga su racha ganadora, mientras que los alemanes buscarán recuperar el oro que no han logrado en la última década.






























































































