El tenista alemán Alexander Zverev, actualmente en la tercera posición del ránking ATP, expresó su descontento este viernes sobre la pausa médica solicitada por Carlos Alcaraz durante su reciente encuentro, argumentando que esta fue motivada por calambres, algo que considera inapropiado. Zverev se enfrentó al número uno del mundo y, tras un arduo partido, perdió con un marcador de 6-4, 7-6, 6-7, 6-7, 7-5.
En una rueda de prensa posterior, el jugador alemán comentó: «Tenía calambres, y normalmente no puedes pedir una pausa médica por calambres. No me gustó, pero no es mi decisión». A pesar de la controversia, Zverev reconoció la intensidad del partido, describiéndolo como «una pelea increíble, una auténtica batalla». También admitió que sentía que no le quedaba energía al final del encuentro y que sus piernas no respondían adecuadamente en los instantes críticos del quinto set.
El tenista tuvo un choque con la jueza de silla, al cuestionar la legitimidad de la pausa y señaló que esta beneficia a Alcaraz y al número dos del mundo, Jannik Sinner. «Dije básicamente que era una tontería», afirmó. Sin embargo, Zverev intentó que este incidente no opacara la calidad del partido, subrayando que «esta es una de las mejores batallas que ha habido en Australia».
En su análisis del encuentro, Zverev lamentó especialmente la pérdida del segundo set, considerándolo un punto crucial en el desarrollo del partido. «El segundo set es el que más lamento. Sentí que debía haberlo ganado; creo que eso habría cambiado las cosas», explicó.
Pese a la derrota, Zverev se mostró satisfecho con su desempeño físico, calificando el partido como el más duro de su trayectoria. «Probablemente sí», respondió cuando se le preguntó sobre la exigencia del duelo. Además, se mostró optimista respecto a su futuro en el circuito, afirmando que si continúa jugando de esta manera, espera que el año sea positivo para él.
Por su parte, Alcaraz se prepara para disputar el domingo su primera final del Abierto de Australia, donde se enfrentará al ganador del duelo entre Sinner y el serbio Novak Djokovic, actualmente en la cuarta posición mundial. Este partido ha dejado un fuerte impacto en la afición y genera gran expectativa sobre el futuro del tenis español y las posibilidades de Alcaraz de alzarse con su primer título en este prestigioso torneo.






























































































