El Gobierno Vasco ha reportado la detección de dos nuevas vacunas caducadas que fueron administradas a pacientes del sistema público de salud. Esta noticia fue confirmada el pasado jueves por el consejero de Salud, Alberto Martínez, quien indicó que estos casos podrían haber afectado a un total de 78 personas. Estas nuevas incidencias se suman a los 253 casos previamente conocidos relacionados con la administración de una vacuna hexavalente que también había caducado.
Las vacunas en cuestión son una vacuna tetravalente contra difteria, tétanos, tos ferina y poliomielitis, que podría impactar a 49 pacientes, y otra de tipo triple vírica que combate el sarampión, la rubéola y la parotiditis, con 29 personas potencialmente afectadas. En respuesta a esta situación, el Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha activado los protocolos correspondientes para revisar y contactar a las personas afectadas.
El consejero Martínez explicó que, de los 253 pacientes vinculados a la vacuna hexavalente, se espera que sólo menos de 30 de ellos necesiten ser revacunados, una cifra considerablemente menor a las 103 que se había estimado en un principio. A pesar de la preocupación generada, el departamento de Salud ha subrayado que las dosis caducadas «no conllevan ningún tipo de afección en la salud ni efectos adversos», aunque podrían implicar una disminución en su efectividad.
Esta serie de incidentes ha sido objeto de una investigación sociosanitaria que se inició tras una denuncia presentada por el grupo parlamentario EH Bildu. Esta formación política alertó sobre la administración de vacunas caducadas durante un periodo de, al menos, dos meses por parte de Osakidetza, señalando que, en algunos casos, se habría administrado una segunda dosis también fuera de fecha.
El Servicio Vasco de Salud ha manifestado que Osakidetza no ha seguido adecuadamente la trazabilidad de la caducidad de las vacunas y no ha cumplido con los procedimientos establecidos. Se ha indicado que los casos de vacunas administradas caducadas están repartidos en 12 de las 13 organizaciones sanitarias integradas del País Vasco, y que cada uno de los casos se encuentra perfectamente identificado. Las familias de los afectados están siendo contactadas para proporcionar información y, en caso de ser necesario, ofrecer una nueva dosis de las vacunas correspondientes, siguiendo las recomendaciones de la Agencia Española del Medicamento y los órganos asesores en vacunación.
Este incidente ha puesto de manifiesto la importancia de la vigilancia en la administración de vacunas, un tema que cobra especial relevancia en un contexto donde la salud pública es una prioridad. La transparencia y la eficacia en la gestión de este tipo de situaciones son claves para mantener la confianza de la ciudadanía en el sistema de salud. A medida que avanza la investigación, el Gobierno Vasco se encuentra bajo presión para asegurar que se tomen las medidas adecuadas y se evite que situaciones similares ocurran en el futuro.



























































































