Donostia ha presentado este viernes su nuevo modelo de gestión turística Gurera, una iniciativa que coloca a la ciudadanía en el centro del enfoque turístico, buscando pasar de una estrategia meramente promocional a una gestión más integral. El Ayuntamiento ha enfatizado que “los donostiarras serán el eje principal del nuevo modelo”.
El alcalde de Donostia, Jon Insausti, fue el encargado de dar a conocer este nuevo enfoque en el Aquarium. Durante su intervención, destacó que el turismo es un fenómeno que crece sin cesar y subrayó la necesidad de que las instituciones adopten una postura proactiva ante los desafíos que presenta este sector, proponiendo soluciones claras y directas.
Insausti afirmó que gestionar el turismo desde el ámbito público implica hacerlo en beneficio de la población residente. “El desarrollo del turismo debe conducir a una mejora de la calidad de vida”, declaró, insistiendo en que los beneficios que se generen deben distribuirse de manera equitativa entre toda la comunidad local.
El alcalde también contextualizó la situación de Donostia, ubicada entre España y Francia, que serán los destinos más visitados a nivel mundial en 2025. A medida que las dinámicas de viaje evolucionan, Insausti subrayó que los turistas buscan lugares menos saturados, donde puedan disfrutar de experiencias auténticas, cultura y gastronomía. “Donostia es, sin duda, una ciudad atractiva”, aseguró, advirtiendo que desestimar esto sería un error en la formulación de diagnósticos y soluciones.
En el evento, estuvieron presentes también la concejala de Turismo, Olatz Yarza, la concejala de Igualdad, Economía y Empleo Local, Ane Oyarbide, la directora de Donostia Turismoa, Isabel Aguirrezabala, el director del Kursaal, Iker Goikoetxea, la profesora de la Universidad de Deusto, Patricia Celis, y la directora del Aquarium, Esther Irigaray; todos ellos colaboraron en la lectura del manifiesto de Gurera.
Insausti destacó que, a pesar de que la ciudadanía reconoce el valor del turismo, también existe una demanda por una planificación adecuada y transparencia en la gestión. En este sentido, comentó que un 80% de los ciudadanos solicita un modelo claro, lo que ha llevado a la creación de Gurera, fundamentado en marcos estratégicos existentes, como el Plan Director de Turismo 2023–2027.
Uno de los pilares del nuevo modelo es que la gestión del turismo debe ser una cuestión prioritaria para el Ayuntamiento, más allá de las labores promocionales. “Nos dimos cuenta de que no podíamos hacerlo solos”, explicó Insausti, resaltando la importancia de establecer alianzas con diferentes departamentos, instituciones y agentes del sector turístico. Gurera se basa en un enfoque que combina gestión y comunicación: “Es escuchar, hacer y explicar”.
Insausti ha argumentado que el Consistorio ha implementado diversas medidas para avanzar hacia esta gestión integral. Entre las acciones ya adoptadas se encuentra la modificación del Plan General para regular la apertura de nuevos alojamientos turísticos, la limitación del tamaño de los grupos en las visitas guiadas y el estudio de la capacidad de carga. Además, el Ayuntamiento trabaja junto al Gobierno Vasco y la Diputación en la posible implementación de un impuesto turístico. También se abrirá una nueva oficina de turismo en la estación de tren y autobuses, lo que se plantea como una nueva puerta de entrada a la ciudad.
El modelo que se está desarrollando tiene que ser propio y ajustado a la realidad de Donostia. “Nuestro modelo lo tenemos que construir nosotros mismos y tiene que ser propio, hecho a la donostiarra”, afirmó Insausti. Gurera busca, por tanto, responder a los retos específicos de una ciudad que está en constante evolución y que es reconocida por su atractivo.
El alcalde resumió la filosofía de este nuevo enfoque como “Donostia es una ciudad para compartir, pero para eso primero hay que vivirla”. Se prioriza así el bienestar de los habitantes en su vida cotidiana. Gurera se define como “un nuevo modelo de gestión del turismo que sitúa a la ciudadanía en el centro”, comprometiéndose a “proteger la calidad de vida de los donostiarras”. Este modelo es descrito como “realista y disruptivo”, integrando el turismo en la estrategia general de la ciudad a través de la participación y medidas concretas.
Entre las medidas más destacadas se incluyen la reducción de viviendas destinadas al alquiler turístico, la restricción de nuevas licencias hoteleras, la limitación del tamaño de los grupos turísticos y la redistribución social de los ingresos generados por el impuesto turístico. Además, Gurera contempla la movilidad sostenible y una mejor distribución de eventos para evitar la saturación en zonas como la Parte Vieja y Gros.
El Ayuntamiento también ha creado espacios de escucha activa y anima a los residentes y al sector turístico a firmar el compromiso de Gurera y a realizar propuestas a través de la web oficial del proyecto. La participación ciudadana se considera fundamental en esta nueva etapa. Insausti dio la bienvenida a esta era turística: “Ongi etorri Gurera”.





























































































