El Europeo de balonmano se encuentra en el centro de una controversia a tan solo días de su gran final. El seleccionador croata, Dagur Sigurdsson, ha arremetido contra la Federación Europea de Balonmano (EHF) y la organización danesa, describiendo las condiciones como las de «una empresa de comida rápida». Sus críticas surgen después de una experiencia desfavorable para su equipo, que ha tenido que afrontar un viaje en autobús «como si fueran pollos congelados».
Esta declaración fue realizada por Sigurdsson en una rueda de prensa en la antesala de la semifinal contra Alemania en Herning. El entrenador expresó su frustración por tener que jugar dos partidos en días consecutivos, viajar a Dinamarca desde su base en Suecia durante su día de descanso, y recorrer aproximadamente 350 kilómetros en autobús. «Esto confirma que a la EHF no le importan los jugadores ni las selecciones», afirmó el técnico.
El equipo alemán, por su parte, se ha beneficiado de su estancia en Dinamarca, comenzando la fase de grupos en Herning. Sigurdsson indicó que el trayecto desde Malmö a su nuevo destino duró cuatro horas y que la ubicación de su hotel se encontraba a unos 40 kilómetros del lugar del partido en Silkeborg. «La planificación es increíble: tenemos dos días menos de descanso, con siete partidos en 12 días. Y todo esto con el viaje», lamentó.
El entrenador islandés subrayó la desventaja que su equipo enfrenta y recalcó que la falta de tiempo para entrenar adecúa el nivel de competición. «Es alarmante; no admito esto porque es algo injusto», manifestó. La situación se volvió aún más complicada cuando, tras llegar a las 16:30 horas, tuvo que asistir a la rueda de prensa, dejando poco tiempo para preparar el partido.
Con una crítica contundente, Sigurdsson caracterizó a la EHF como una entidad que «solo se dedica a vender». Su declaración recibió apoyo de su colega alemán, Alfred Gíslason, quien reconoció la validez de sus quejas. «Tiene toda la razón y lo siento», añadió Gíslason.
Apenas una hora después de las críticas de Sigurdsson, la EHF respondió a través de un comunicado en su página web. Reconoció las críticas sobre el calendario, que ha sido objeto de controversia en ocasiones anteriores. La EHF admite que el calendario se establece en colaboración con los organizadores mucho antes del inicio del campeonato, y que todos los equipos son informados de los detalles al menos seis meses antes del torneo.
No obstante, el seleccionador español, Jordi Ribera, también ha cuestionado la organización del sorteo, el cual parece favorecer a selecciones locales, como Alemania, Islandia e Islas Feroe. La EHF ha concedido que los semifinalistas que jugaron la Main Round en Suecia están en desventaja, pero recordó que en campeonatos pasados, los equipos enfrentaron situaciones similares.
La organización ha prometido evaluar cuidadosamente la planificación del torneo tras la finalización del Europeo, donde se espera que se tomen en cuenta las opiniones de los seleccionadores y se realicen mejoras en futuras ediciones. Esta controversia pone de manifiesto la necesidad de un enfoque más equilibrado y justo en la organización de eventos deportivos a nivel internacional.






























































































