La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, se pronunció este jueves acerca de la significativa transacción empresarial que ha tenido lugar en Euskadi, centrándose en la venta de la división tecnológica de Ayesa, anteriormente conocida como Ibermática. Esta operación se realizó por un monto de 480 millones de euros a un consorcio vasco que incluye a Indar Kartera, Kutxabank, la Fundación BBK, el Gobierno Vasco y Teknei. Mendoza también comentó sobre la decisión de Kutxa Fundazioa de no participar en esta operación, lo que ha generado inquietud en Gipuzkoa, al sentirse excluida de un proceso que busca favorecer el arraigo empresarial.
Uno de los puntos que más ha preocupado a la diputada es el posible traslado de la sede de Ayesa de Donostia a otra localidad, como Bizkaia. En este sentido, Mendoza fue clara al afirmar que el objetivo es que la compañía permanezca en Gipuzkoa: «El objetivo es que se afinque aquí y eso se va a conseguir. No es una variable, bajo ningún concepto, que la compañía pueda trasladarse de un territorio a otro». Estas declaraciones se realizaron en una entrevista en euskera en la televisión pública vasca, donde también manifestó su preocupación por la controversia que esta situación ha generado entre los partidos políticos.
Mendoza expresó que le preocupa el tratamiento que se le está dando al tema, especialmente por la tensión entre el PNV y el PSE, quienes son socios en el Gobierno foral. La diputada lamentó que este asunto se aborde «con ligereza» y enfatizó los posibles efectos negativos que tendría el traslado de Ayesa, no solo en términos de empleo sino también en la recaudación tributaria de Gipuzkoa. Este caso reaviva el debate en Euskadi sobre el papel que deben jugar las instituciones y los instrumentos financieros para proteger el tejido empresarial de la región.
La preocupación de la diputada se enmarca en un contexto electoral, ya que las elecciones municipales y forales se celebrarán en mayo de 2027. En este ambiente, el PNV y EH Bildu están inmersos en una lucha por el poder, lo que ha llevado a la coalición soberanista a presentar varias iniciativas en las Juntas Generales y el Ayuntamiento de San Sebastián. Su objetivo es instar a Kutxa Fundazioa a reconsiderar su negativa a participar en la operación de Ayesa. Se espera que estas iniciativas generen un debate significativo en los próximos días.
El tema ha dividido a los diferentes partidos políticos representados en las Juntas. En una votación reciente en el patronato de Kutxa Fundazioa, la inclusión de la fundación en la operación de Ayesa recibió siete votos en contra de PNV y Podemos, mientras que PSE y EH Bildu votaron a favor. Este rechazo se sustentó en un informe técnico que argumentó que la relación entre negocio, riesgo y retorno no justificaba la inversión.
Mendoza comentó que es natural que cada institución, incluido el mencionado organismo, tenga sus propias prioridades en este tipo de decisiones. Resaltó que la Diputación tiene como prioridades «proteger a nuestra industria y ayudar en su transformación», lo que incluye áreas como la cuántica, las biociencias y la movilidad sostenible.
Un pleno en las Juntas Generales, programado para el miércoles, se anticipa como un momento clave donde se espera que se retrate la postura de todos los partidos. PNV y Elkarrekin Podemos han presentado una enmienda que pide a la Diputación que respete las decisiones de la Fundación Bancaria Kutxa y continúe fomentando el arraigo de las empresas estratégicas en Gipuzkoa. Por su parte, PSE y EH Bildu están en las etapas finales de dos iniciativas que podrían solicitar a Ayesa su implicación en la operación. Además, el PP ha registrado una interpelación dirigida a Eider Mendoza para conocer la postura de la Diputación sobre la decisión de Kutxa Fundazioa.





























































































