El esquiador tolosarra Imanol Rojo, conocido por su trayectoria olímpica en el esquí de fondo, ha expresado su profunda tristeza y decepción tras no haber sido elegido para participar en los próximos Juegos Olímpicos de Milano-Cortina, que se celebrarán la próxima semana. En un mensaje compartido en redes sociales, Rojo ha manifestado que su dolor va más allá de su situación personal, planteando una preocupación mayor por el futuro de su deporte.
Rojo ha señalado que la representación de España en los Juegos será limitada, destacando que el país no contará con competidores en varias modalidades, incluyendo las pruebas de distancia. «España no tendrá representación competitiva en las pruebas de distancia, cuando 3 de las 4 pruebas individuales en el programa olímpico son precisamente de esta modalidad», lamentó el fondista. Asimismo, remarcó que, por primera vez, la emblemática prueba de 50 kilómetros no contará con esquiadores españoles.
Con más de 20 años de dedicación al esquí de fondo, el atleta ha manifestado su inquietud por el rumbo que está tomando esta disciplina. «El esquí de fondo ha sido mi pasión y el eje de toda mi vida deportiva», comentó, aunque expresa que actualmente siente una mezcla de «tristeza y desconcierto» por la situación que enfrenta su deporte.
Una de las principales críticas formuladas en su comunicado se centra en la falta de transparencia en los criterios de selección de la Federación. Según Rojo, estos criterios no han sido claramente comunicados. «A día de hoy, con la lista de seleccionados ya publicada, los criterios de selección todavía no han sido hechos públicos de forma clara y accesible», apuntó. Resaltó que durante todo el proceso olímpico ha faltado un marco transparente y conocido desde el principio, lo que ha generado frustración entre los aspirantes.
El impacto emocional de esta decisión ha sido notable para Rojo, quien no ha ocultado el desánimo que siente. «Después de más de 20 años dedicados al esquí de fondo, no puedo ocultar la decepción ni la sensación de injusticia», afirmó. Además, expresó que nunca se había sentido «tan poco respetado y ninguneado» en su carrera profesional.
En su mensaje, Rojo también ha denunciado las dificultades que ha enfrentado en los últimos años, indicando que desde 2019 ha tenido que gestionar muchos aspectos de su preparación de manera independiente. Subrayó que durante el periodo clasificatorio se ha producido una falta de información crítica. «Se ha jugado a no informar y a ocultar datos clave. Sin conocer los criterios reales, ha sido imposible afrontar este proceso en igualdad de condiciones», explicó.
Además, el fondista ha cuestionado el método utilizado para tomar la decisión final sobre la selección, indicando que este se basó en el ranking FIS, aplicado en un momento en que los deportistas ya estaban decididos. Para Rojo, comparar disciplinas dentro del esquí de fondo resulta un error. «Son disciplinas muy distintas, como comparar las pruebas de medio fondo de 800 metros o 1500 metros y maratón», comparó. También destacó que no se realizó una evaluación especializada, mencionando que la decisión se tomó sin un conocimiento técnico adecuado para valorar correctamente la disciplina.
Las declaraciones de Rojo no solo reflejan su descontento personal, sino que también abren un debate sobre el futuro del esquí de fondo en España y la necesidad de mejorar los procesos de selección y comunicación dentro de la Federación. Su voz se suma a la de otros deportistas que exigen un cambio en la gestión del deporte para garantizar una representación justa en competiciones internacionales.






























































































