Las selecciones de Alemania, Croacia e Islandia han asegurado su lugar en las semifinales del Campeonato Europeo, que se celebra en Dinamarca, Suecia y Noruega, tras vencer a Francia, Hungría y Eslovenia en sus respectivos partidos decisivos. Estos resultados destacan la influencia de los entrenadores islandeses en estas selecciones, ya que tanto Alemania, bajo la dirección de Alfred Gislason, como Croacia, liderada por Dagur Sigurdsson, y Islandia, a cargo de Snorri Gudjonssson, muestran una notable impronta islandesa.
La dinámica del juego ha sido un factor común entre estos equipos, que han apostado por un estilo rápido y agresivo. En el encuentro entre Alemania y Francia, el equipo germano empezó de manera contundente, liderado por el central Juri Knorr, quien anotó diez goles en la victoria por 38-34. Este triunfo representa una mejora significativa en comparación con los desafíos enfrentados en torneos anteriores, donde Alemania había sido cuestionada por su rendimiento.
Alemania tomó el control del partido desde el inicio, logrando una ventaja de cinco goles a los cinco minutos de la segunda mitad. Sin embargo, Francia, defendiendo su título, no se rindió fácilmente. Con actuaciones destacadas de Aymeric Minne y Dika Mem, quienes anotaron cinco y diez goles respectivamente, los franceses se acercaron a solo un gol de distancia. A pesar de sus esfuerzos, el portero Andreas Wolff emergió como una figura clave para Alemania, con paradas cruciales que estabilizaron el marcador a favor de los germanos.
Con esta victoria, Gislason ha cumplido con las expectativas de la Federación Alemana, que exigía un buen desempeño en esta fase. Este éxito es un alivio para el entrenador, quien ha enfrentado críticas desde su nombramiento en 2020. A lo largo de estos años, ha llevado al equipo a mejorar su posición, obteniendo el 12º lugar en el Mundial de Egipto y logrando una medalla de plata en los Juegos Olímpicos, a pesar de la controversia en torno a algunas decisiones de selección.
Por otro lado, Croacia también ha demostrado su fortaleza bajo la dirección de Dagur Sigurdsson. El equipo balcánico, que alcanzó la plata en el último Mundial, tuvo que luchar para conseguir su pase a las semifinales, superando a una Hungría que llegó a tener una ventaja de cuatro goles. Sin embargo, las intervenciones decisivas de Dominik Kuzmanovic y los goles de David Mandic permitieron a Croacia revertir el marcador y ganar por 27-25.
Islandia, tras un largo periodo de espera, ha regresado a las semifinales del Campeonato Europeo por primera vez en dieciséis años. Su último éxito en este torneo data de 2010, cuando se llevaron el bronce en Austria. Actualmente, bajo la dirección de Gudjonsson, el equipo ha evolucionado hacia un juego dinámico, destacando la actuación de jugadores como Janus Smarason y Gisli Kristjansson, quienes han sido fundamentales en su trayectoria reciente.
Con los resultados de este miércoles, Alemania, Croacia e Islandia se han unido a Dinamarca en las semifinales, donde competirán por el título continental. Este nuevo formato ha traído consigo una serie de sorpresas y ha puesto de relieve el talento de las selecciones, que buscan no solo la victoria, sino también dejar una huella en el balonmano europeo.
El futuro se presenta emocionante, con estos equipos mostrando un rendimiento que promete intensas semifinales. La evolución del balonmano europeo es palpable, y la influencia de los entrenadores islandeses en el rendimiento de selecciones como Alemania y Croacia podría marcar una nueva era en este deporte.





























































































