El Gobierno Vasco ha informado que ha reducido a 30 el número de personas que deberán repetir la vacunación con la dosis de la vacuna Hexavalente que había caducado. Esta situación fue comunicada por el consejero de Salud, Alberto Martínez, durante una rueda de prensa celebrada en Bilbao.
Las personas afectadas habían recibido la dosis caducada entre el 1 de diciembre y el 15 de enero de 2026. Tras un análisis exhaustivo de los historiales clínicos de los 103 pacientes implicados, se ha llegado a la conclusión de que «en muchos casos no es necesaria la revacunación», ya que se ha detectado un «problema de registro».
El consejero Martínez explicó que este error se debió a un uso incorrecto del sistema aplicativo, lo que ha llevado a una confusión considerable en los registros. Pese a que el número inicial de personas a revacunar era mayor, se estima que, tras revisar los datos, finalmente serán menos de 30 las que realmente necesiten la dosis.
Este incidente pone de manifiesto la importancia de los protocolos de vacunación y el seguimiento riguroso de los historiales médicos, especialmente en un contexto donde la salud pública es una prioridad. La gestión adecuada de las vacunas es esencial para garantizar la seguridad de la población.
El Gobierno Vasco se ha comprometido a mejorar los sistemas de registro para evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir en el futuro. Así, se pretende asegurar que todos los ciudadanos reciban la atención necesaria y que los procesos de vacunación sean claros y efectivos.
Esta situación ha generado preocupaciones a nivel general, ya que la confianza en los sistemas de salud es fundamental para el éxito de las campañas de vacunación. La correcta administración de las dosis y el control de las fechas de caducidad son aspectos que deben ser controlados con rigor.
El consejero ha indicado que las medidas para corregir estos errores se implementarán de manera inmediata y que se realizarán seguimientos continuos para asegurar que no se repitan estos problemas. Esta revisión de procedimientos también incluirá una mayor capacitación del personal encargado de la administración de las vacunas.
A medida que se avanza en la gestión de la salud pública, es vital mantener la transparencia en la comunicación de cualquier incidente que pueda afectar la confianza de la ciudadanía en las instituciones. La correcta actuación del Gobierno Vasco en este caso podría ser un ejemplo a seguir para otros organismos en la gestión de crisis sanitarias.
El bienestar de la población es la prioridad en cualquier sistema de salud, y garantizar que los ciudadanos reciban las dosis adecuadas dentro de los plazos establecidos es un aspecto crucial en este sentido. Al final, se trata de proteger la salud de la comunidad y asegurar que todos los habitantes reciban la atención médica que necesitan.
A la luz de estos acontecimientos, es fundamental que los ciudadanos permanezcan informados y que se establezcan canales de comunicación claros para resolver dudas o inquietudes sobre este y otros temas relacionados con la salud pública. La educación en salud y la certeza en la información son herramientas poderosas para fortalecer la confianza en el sistema sanitario.
La situación actual servirá como un recordatorio de la necesidad de seguir mejorando los procesos internos y de mantener un enfoque proactivo en la gestión de la salud pública. La colaboración entre el Gobierno Vasco y la ciudadanía será clave en este esfuerzo.





























































































