El evento de Adiskidetasuna, que tuvo lugar en el Kursaal de Donostia, se ha consolidado como un referente en la promoción del deporte inclusivo y el respeto por la diversidad. Este año, la cita se celebró con una gran participación y un ambiente festivo que resaltó la importancia de la convivencia y la cooperación entre diferentes colectivos.
La jornada comenzó con varias actividades deportivas, donde se fomentó la integración de personas con discapacidad a través de diversas disciplinas. Desde baloncesto hasta fútbol adaptado, los asistentes pudieron disfrutar de exhibiciones y participar activamente, demostrando que el deporte es un vehículo poderoso para superar barreras.
Durante el evento, el alcalde Eneko Goia destacó la necesidad de seguir trabajando para hacer de Donostia una ciudad más accesible. «Es fundamental que cada persona tenga la oportunidad de practicar deporte, sin importar sus capacidades», afirmó en su discurso inaugural. Este mensaje resonó entre los presentes, subrayando el compromiso de las instituciones locales en la promoción de una sociedad más inclusiva.
La organización del evento, a cargo de diversas entidades, buscó no solo entretener, sino también educar a la población sobre la importancia de la inclusión social. El Gobierno Vasco también mostró su apoyo a través de iniciativas que promueven el deporte adaptado, resaltando la colaboración entre instituciones para lograr estos objetivos.
Más allá de las actividades deportivas, la jornada incluyó espacios de reflexión y debate sobre la situación actual de las personas con discapacidad en el ámbito deportivo. Expertos y representantes de diversas asociaciones compartieron sus experiencias y propuestas para mejorar el acceso al deporte, creando un espacio de diálogo enriquecedor.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la entrega de premios a los deportistas más destacados en diferentes modalidades. La ovación del público fue un claro reflejo del aprecio y reconocimiento por los logros alcanzados por estas personas. «Hoy celebramos no solo el deporte, sino también el esfuerzo y la superación», comentaba uno de los organizadores, subrayando el espíritu de la jornada.
El evento también sirvió como plataforma para visibilizar los retos que aún persisten en el camino hacia una inclusión plena. A pesar de los avances, muchos participantes expresaron la necesidad de una mayor concienciación y recursos que faciliten la práctica deportiva entre personas con discapacidades. A este respecto, el evento se comprometió a seguir impulsando acciones y campañas que aborden estas cuestiones y promuevan un cambio real en la sociedad.
Con el cierre del evento, quedó claro que iniciativas como Adiskidetasuna son esenciales para construir un futuro más inclusivo. El compromiso de los asistentes, así como el apoyo de las instituciones, son señal de que se está avanzando hacia una mayor equidad en el deporte. La jornada no solo fue un éxito en términos de participación, sino que también dejó un legado de esperanza y motivación para seguir trabajando en pro de la inclusión social.
Así, mientras Donostia continúa su camino hacia la inclusión, el legado de eventos como este perdurará, inspirando a nuevas generaciones a romper barreras y construir un entorno donde todos tengan cabida, ya sea en el deporte o en cualquier ámbito de la vida. La próxima edición promete ser aún más ambiciosa, con la mirada puesta en expandir la participación y la visibilidad de todas las realidades en el deporte.





























































































