Ana Curra, conocida por su trayectoria en el pop y rock español, ha lanzado recientemente un nuevo trabajo titulado La última cena con Parálisis Permanente. Este álbum, que firma junto a los 13 Apóstoles, revisita el legado musical de su banda, Parálisis Permanente, a la que se unió en su juventud junto a Eduardo Benavente. En este sentido, Curra destaca que el grupo sigue siendo relevante para las nuevas generaciones.
La artista, que se formó bajo la influencia de icónicas figuras como David Bowie e Iggy Pop, comenzó su carrera con Pegamoides, antes de dar paso a una etapa más oscura en su música. Atraída por el ambiente cultural de Malasaña, Curra vivió una época de experimentación en la que Parálisis Permanente emergió de su relación con Benavente, creando un sonido único que marcó a toda una generación.
El legado de Parálisis Permanente se centra en su álbum El acto, lanzado en 1982, que Ana considera «el mejor disco de la música en España». La obra es un reflejo de la ruptura de las convenciones musicales de la época, y fue grabada con músicos como Rafa Balmaseda y Toti Árboles. El trágico fallecimiento de Benavente a tan solo 20 años dejó un vacío en el grupo, pero su música continuó resonando en el panorama nacional.
Curra ha revisitado El acto con la colaboración de una nueva generación de músicos, a quienes describe como «vitales y brillantes». Este disco, autoeditado y grabado en directo, refleja la energía del post-punk y la herencia musical de los años 80. La producción incluye versiones de clásicos como «Quiero ser santa» y «Unidos», con un enfoque renovado que mantiene la esencia original.
Entre las colaboraciones, destacan los duelos vocales con artistas de la actualidad, como Anxela del dúo gallego Bala y Álvaro de Biznaga. Estos duetos no solo reviven canciones icónicas, sino que también crean un diálogo intergeneracional que une el pasado y el presente musical. Ana subraya la importancia de este diálogo en un contexto post-pandemia, donde la incertidumbre ha llevado a una búsqueda creativa.
La producción del álbum, que cuenta con un diseño de Borja Bonafuente, capturó la esencia de las salas de conciertos donde se grabó, como El Sol y los teatros Kapital y Kaital. La mezcla de guitarras contundentes y la presencia de teclados se fusionan para ofrecer una experiencia sonora que homenajea a los maestros del pasado, mientras se adapta a las sensibilidades contemporáneas.
Este trabajo no solo rinde homenaje a Parálisis Permanente, sino que también abre un espacio para que nuevas voces se sumen a la conversación musical. Ana Curra ha logrado construir un puente entre generaciones, llevando su legado hacia el futuro con la misma pasión que la caracterizó en sus inicios. Con este proyecto, refuerza la idea de que la música sigue siendo un medio poderoso para expresar emociones y conectar a diferentes generaciones.




























































































