Durante la última década, el proyecto cinematográfico de Ozzinema en Errenteria ha emergido como un verdadero refugio para los aficionados al cine. Desde su inicio, han realizado más de 200 proyecciones, que abarcan desde clásicos como «Lo que el viento se llevó» hasta obras contemporáneas como «Boyhood». Este ciclo ha permitido no solo disfrutar de estrenos, sino también rescatar películas que habitualmente no aparecen en los cineclubes.
La primera proyección tuvo lugar el 7 de abril de 2016 en los cines Niessen, donde se exhibió «El hijo de Saúl», dirigida por László Nemes. Según Jonathan Sedeño, uno de los fundadores, al principio se centraron mucho en organizar coloquios, pero han aprendido a priorizar lo que realmente interesa a la audiencia. «Lo que intentamos es ofrecer lo que, como espectadores, nos gustaría ver», añadió Sedeño, quien comparte esta iniciativa con Nagore Portugal y Jon Ruiz.
En estos años, han proyectado un total de 202 películas, con un enfoque en la libertad de programación. Este enfoque les ha permitido combinar títulos menos conocidos, muchos de los cuales no han llegado a las salas de cine en Euskadi, con películas contemporáneas que han generado gran emoción y clásicos que merecen ser vistos en su versión original.
Sedeño comentó que a veces surgen diferencias sobre qué películas seleccionar, pero logran llegar a consensos para cuidar la calidad de las proyecciones. Sin embargo, admitió que su ambición ha llevado a situaciones complicadas, como el caso de «Lo que el viento se llevó», que requirió cinco años de insistencia para conseguir los derechos necesarios para su proyección.
Ozzinema es considerado una rareza entre los cineclubes de la región, ya que tienen la capacidad de programar obras tan diversas como «Bowfinger», «El mago de Oz» o «Bailar en la oscuridad». Recientemente, han iniciado una línea de retrospectivas, que les permite presentar películas que les apasionan. «Esto sirve como una excusa para exhibir lo que realmente nos gusta», explicaron.
Aunque se propusieron dedicar anualmente tres películas a un director, temática o técnica, aún no han podido cumplirlo del todo. Un ejemplo es la retrospectiva dedicada al director de fotografía Javier Aguirresarobe, que, tras comenzar con tres películas, ha ampliado su ciclo a seis, incluyendo una séptima proyección de «La hora decisiva», que será presentada por el propio director.
La conexión de Ozzinema con su público es notable, ya que el perfil del espectador suele ser más joven que el habitual de las salas de cine convencionales. «La mayoría de nuestro público son jóvenes adultos, y hemos logrado atraer a una franja de edad de entre 30 y 55 años, que ha desaparecido de las salas desde la pandemia», comentó Sedeño, reconociendo que las películas más populares tienden a atraer a un público infantil o mayor.
A pesar de estos desafíos, Ozzinema se ha consolidado como «una puerta para ver cine en Errenteria», atrayendo a espectadores de localidades cercanas como Donostia, Oiartzun y Pasaia. Sedeño subrayó que el proyecto no es exclusivo para los residentes de Errenteria y que cuentan con el impulso necesario para seguir adelante. «Nos gusta mantener una lista de películas posibles para programar y que el público participe en el proceso», añadió, recibiendo comentarios constantes a través de las redes sociales.
Este año celebrarán su décimo aniversario, un hito que no se conmemorará en una fecha específica, sino que se extenderá a lo largo de todo el año. «Queremos reflexionar sobre nuestro recorrido y posiblemente recuperar alguna película del primer año. Pero lo más emocionante es que el público pueda elegir un título», manifestaron desde la organización, haciendo referencia a la sesión sorpresa que suelen realizar al inicio de cada curso en septiembre.
Sedeño concluyó enfatizando la importancia de la experiencia del cine en sala, afirmando que «no desaparecerá, ya que comenzó como una forma de compartir y celebrar». Con su propuesta, Ozzinema sigue aportando su granito de arena a la cultura cinematográfica en Errenteria y más allá, enriqueciendo la oferta cultural de la región durante estos diez años.





























































































