Desde octubre de 2025, el Gobierno Vasco ha expresado su deseo de avanzar en el cumplimiento del Estatuto de Autonomía, tal como ha señalado el lehendakari Imanol Pradales. Este asunto se abordará en una reunión programada con el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez, que tendrá lugar en el Palacio de La Moncloa, en Madrid, este martes. Pradales ha enfatizado la necesidad urgente de resolver las diez propuestas que aún están pendientes de traspaso, las cuales están contempladas en el texto estatutario aprobado en 1979.
En el año 2026, el lehendakari pretende seguir con el proceso de transferencias que aún faltan. Cabe recordar que el pasado 16 de enero se formalizaron varias transferencias que incluyen la gestión de prestaciones de desempleo y otros servicios de la Seguridad Social, así como funciones de Salvamento Marítimo y del Seguro Escolar, entre otros. Sin embargo, todavía queda pendiente el traspaso de la gestión de las pensiones y del Fogasa (Fondo de Garantía Salarial), así como de las funciones de las mutuas colaboradoras, que son esenciales para completar el bloque de la Seguridad Social.
Además, se espera que el segundo bloque de transferencias abarque las competencias sobre infraestructuras, que incluye la gestión de puertos de interés general y paradores de turismo. El tercer bloque se relaciona con la seguridad pública, abordando aspectos como el tráfico de vehículos y el régimen electoral municipal. Por último, el cuarto bloque se centra en temas de hacienda, finanzas y empresa, que abarca desde el crédito oficial hasta la promoción de la pequeña y mediana empresa industrial.
Este encuentro también servirá para establecer un calendario que permita materializar los traspasos pendientes, además de analizar las relaciones entre el Gobierno Vasco y el Gobierno central, abordando diversos asuntos de interés mutuo. La reunión dará pie a una comisión bilateral, cuya fecha aún está por determinar, tras la reciente Comisión Mixta de Transferencias que concluyó el 16 de enero con el traspaso de cinco competencias adicionales para el País Vasco.
El lehendakari ha subrayado que el Estatuto no debe considerarse «moneda de cambio ni instrumento de supervivencia». Advirtió que se abre «una nueva fase de negociación» y destacó que el último paquete de transferencias llegó «tarde», tras un largo recorrido lleno de obstáculos y resistencias tanto políticas como administrativas. Esta situación resalta la importancia de continuar con la defensa de los intereses del País Vasco y de trabajar para lograr que las competencias pendientes sean finalmente transferidas.
Pradales reiteró que la necesidad de avanzar en este proceso no solo es un tema administrativo, sino que también tiene implicaciones significativas para el autogobierno vasco y para el bienestar de los ciudadanos. El cumplimiento del Estatuto representa un paso crucial hacia la consolidación de las competencias que son esenciales para la gestión efectiva de los asuntos del País Vasco.
La importancia de estas negociaciones se extiende más allá del ámbito administrativo, ya que tocan aspectos vitales del funcionamiento de la sociedad vasca. La consejera ha afirmado que se espera que este enfoque resulte en un fortalecimiento de las relaciones entre el Gobierno Vasco y el Gobierno central, facilitando una colaboración más eficaz en la resolución de los problemas que afectan a la ciudadanía. A medida que se avanza en este proceso, el Gobierno Vasco confía en que se logren resultados positivos que beneficien a todas las partes involucradas.






























































































