Un emocionante encuentro tuvo lugar en Ipurua, donde el Eibar logró una victoria crucial ante el Almería por 1-0, gracias a un gol de Olaetxea en el minuto 92. Este triunfo permite al equipo armero consolidar su posición alejada de la zona de descenso, mientras los visitantes no logran acercarse a los puestos de ascenso directo.
Desde el inicio, el partido mostró el deseo de ambos equipos por hacerse con los tres puntos. La primera oportunidad fue para el Almería, cuando Miguel disparó en el minuto 6, aunque su intento fue fácilmente detenido por Magunagoitia. A medida que avanzaba el partido, el Eibar comenzó a tomar el control del juego, con varias ocasiones de peligro, incluyendo un remate de Jon Guruzeta que no logró batir al portero rival.
El primer tiempo, marcado por la intensidad, tuvo su punto culminante cuando Javi Martón estrelló un balón en el larguero en el minuto 28, lo que encendió a la afición local. A pesar de los intentos de ambos equipos, el marcador se mantuvo en 0-0 hasta el descanso, con oportunidades en ambos lados que no se concretaron.
En la segunda mitad, el Eibar saltó al campo decidido a marcar. Un cabezazo de Marco Moreno tras una falta y un tiro potente de Hodei Arrillaga fueron algunos de los intentos que dejaron claro que el equipo local quería llevarse la victoria. Sin embargo, el Almería también tuvo sus ocasiones, destacándose un cabezazo de Bonini que se fue rozando el larguero.
La tensión aumentaba a medida que se acercaba el final del partido. En el minuto 85, Marco Moreno cabeceó un saque de esquina que fue desviado por el portero visitante. Cuando ambos equipos parecían conformarse con el empate, un tiro libre en el tiempo de descuento cambió el rumbo del encuentro. Bautista asistió de cabeza a Olaetxea, quien, con un disparo preciso al palo izquierdo, selló el triunfo para el Eibar.
Este gol, anotado en un momento crítico, no solo significó tres puntos vitales, sino que también alejó al Eibar a cuatro puntos de la zona de descenso. La victoria fue celebrada con entusiasmo por los 4.265 espectadores que se dieron cita en Ipurua, quienes previamente guardaron un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de recientes accidentes ferroviarios en Adamuz y Gélida.
El árbitro, Alejandro Morilla del Comité Navarro, tuvo que amonestar a varios jugadores a lo largo del encuentro, incluyendo a Gui y Guruzeta. A pesar de las interrupciones, el encuentro fue un espectáculo emocionante que mantuvo a los aficionados al borde de sus asientos hasta el último segundo.
Con este resultado, el Eibar no solo asegura una posición más cómoda en la clasificación, sino que también refuerza la moral del equipo de cara a los próximos partidos. La lucha por el ascenso y la permanencia continúa, y cada punto es vital en esta competición tan reñida.






























































































