Nerea Torrijos, diseñadora de vestuario nacida en Bilbao en 1985, ha presentado una colección de trajes para la película «Gaua» en el Centro de Trajes de Orereta. Esta exhibición, que estará disponible hasta el 22 de marzo, incluye diseños que han sido reconocidos en los Premios Goya, como los de películas como ‘20.000 especies de abejas’, ‘Irati’ y ‘Akelarre’. La muestra permite a los visitantes explorar de cerca el trabajo creativo de Torrijos, que combina moda y cine de una manera innovadora.
Es la primera vez que Torrijos exhibe una colección completa en un museo. «He presentado algunos trajes en eventos, pero nunca había mostrado una colección entera de esta forma», comentó la diseñadora. Este proyecto fue impulsado por su colega Jokine, quien la animó a formar parte de la exposición en el Centro de Trajes tras la buena acogida de su trabajo en ‘Gaua’. A través de esta colaboración, se estableció una conexión que hizo posible la exposición.
En cuanto a la disposición de los trajes, Torrijos explicó que intentó replicar la narrativa de la película. «He colocado a las tres brujas en una secuencia que refleja la historia, tal como aparecen en la película», detalló. Esto implica que los visitantes pueden interactuar con los trajes tal como lo harían los personajes. Por ejemplo, Kattalin, uno de los personajes, está situada en un lugar específico, rodeada por las brujas para crear un ambiente de realismo que invita a la inmersión en la trama.
La diseñadora también ha incorporado elementos del entorno, como un bosque, para complementar la presentación de los trajes. «Cuando la gente va a un museo, espera ver una exhibición clara, casi como una obra de arte, pero nuestro objetivo era contar una historia a través del vestuario», comentó. Este enfoque busca acercar a los espectadores a la esencia de la película, utilizando el entorno natural como parte integral de la experiencia.
El diseño de vestuario se adapta a las características de la trama y del ambiente. Torrijos enfatiza la importancia de considerar los colores y texturas del entorno al crear trajes. «Los elementos naturales y la iluminación juegan un papel crucial en cómo se percibe cada traje, especialmente en una película que se desarrolla en la oscuridad», mencionó, refiriéndose a cómo estos aspectos contribuyen a la atmósfera de la película.
Respecto a la evolución del proceso de diseño, Torrijos señaló que este varía según el proyecto. «Aunque comienzas desde patrones similares, cada película exige un enfoque único. La creatividad se nutre del contexto en el que se está trabajando», explicó. Esta flexibilidad permite a los diseñadores adaptarse y evolucionar, asegurando que cada creación sea auténtica y relevante para la narrativa.
La colaboración con el director Paul Urkijo no es nueva para Torrijos. «He trabajado con él en otros proyectos, lo que facilita mucho el proceso, ya que conozco sus expectativas y necesidades», afirmó. Esta relación profesional ha permitido que ambos puedan explorar ideas más ambiciosas, enriqueciéndolas con la experiencia previa.
La película «Gaua» se sitúa en el siglo XVII, lo que implica que la documentación sobre vestuario histórico es fundamental para el proceso de diseño. Sin embargo, Torrijos aclara que, a pesar de las diferencias en vestimenta entre hombres y mujeres de la época, la investigación se basa en fuentes similares. «Inspecto archivos, libros de la época y obras de arte para obtener una comprensión profunda de cómo eran los trajes en ese tiempo», detalló la diseñadora sobre su meticuloso proceso de documentación.
Uno de los aspectos más destacados de su trabajo en «Gaua» es la variedad de colores y texturas. «Queríamos que los trajes reflejaran una riqueza visual que a menudo se ignora en el vestuario histórico. No todo tiene que ser gris o marrón», subrayó. Esta decisión busca desafiar las expectativas del público y llevar a un enfoque más vibrante de la estética de la época.
En relación con el tema de la película sobre brujas, Torrijos reflexionó sobre cómo esto ha cambiado la percepción de las mujeres en la sociedad actual. «En los últimos años, hemos comenzado a entender que las mujeres no eran simplemente brujas, sino figuras sabias y complejas», explicó. El director Urkijo ha trabajado para ofrecer una narración que rescate la importancia de estas mujeres en su contexto histórico y cultural.
Torrijos ha sido nominada en varias ocasiones a los Premios Goya, y este año lo ha sido nuevamente por su trabajo en «Gaua». «La nominación es un reflejo de una energía femenina que parece resonar en el público y en el ámbito cinematográfico», concluyó, aludiendo a la conexión que siente con las historias que ha tenido la oportunidad de contar a través de su vestuario.





























































































