Jesús María Etxeberria Goikoetxea, conocido como ‘Goierri’, ha decidido separarse del colectivo de prisioneros de ETA, el EPPK. En su carta abierta, que ha sido divulgada por diversos portales que apoyan a reclusos de esta organización, Etxeberria critica duramente la dirección que ha tomado este grupo, argumentando que se ha convertido en una política de «sálvese quien pueda», en lugar de mantener su compromiso histórico con la lucha por la liberación.
Natural de Errenteria, Etxeberria fue arrestado en diciembre de 2002 tras participar en un tiroteo en Collado Villalba, Madrid, en el que perdió la vida el guardia civil Antonio Molina Martín. Después de huir, fue localizado y detenido a los dos días en San Sebastián. Actualmente, cumple condena en la prisión de Zaballa, en Álava.
En su misiva, Etxeberria critica que el EPPK haya aprobado que los presos políticos vascos regresen a sus localidades de forma encubierta, comparándolos con «canallas». Además, denuncia que el colectivo ha renunciado a su historia y ha comenzado a aceptar «humillaciones» para evitar prolongar su estancia en prisión, a través de acuerdos con el sistema judicial español.
Cabe recordar que Etxeberria no solo está implicado en el asesinato de Molina Martín, sino que también fue condenado en 1989 a 36 años de prisión por varios atentados perpetrados por el ‘comando Aizkora’ de ETA. Su decisión de romper con el EPPK ha generado reacciones dentro del contexto penitenciario y político vasco, donde las dinámicas de reinserción y la relación con el pasado están en constante debate.
La situación de Etxeberria pone de manifiesto las tensiones internas que existen entre diferentes visiones de lo que debería ser la lucha por los derechos de los presos vascos. Su decisión podría influir en cómo otros reclusos perciben su situación y la estrategia que decidan seguir en el futuro.




























































































