El reciente gobierno de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, ha tomado la delantera tras la captura de Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense el 3 de enero. Rodríguez ha anunciado un compromiso con la liberación de un número significativo de prisioneros políticos, aunque organizaciones opositoras y defensoras de derechos humanos critican la lentitud de este proceso. Muchas familias se encuentran esperando a las afueras de los centros penitenciarios, pasando la noche al raso con la esperanza de reunirse con sus seres queridos.
En el contexto actual, el director de Foro Penal, Alfredo Romero, ha informado a través de la red social X sobre la excarcelación de al menos 80 presos políticos en diversas partes del país durante el día de hoy, y ha señalado que es probable que se produzcan más liberaciones en el futuro inmediato. Por su parte, el abogado Gonzalo Himiob, también de Foro Penal, ha mencionado que estas liberaciones se llevaron a cabo durante la madrugada, aunque la cifra aún no es definitiva y podría aumentar a medida que continúen las verificaciones.
Desde diciembre del año anterior, el gobierno venezolano ha declarado un total de 626 excarcelaciones, cifra que Rodríguez ha manifestado que será confirmada por el alto comisionado para los Derechos Humanos de la ONU. Sin embargo, este dato contrasta con las estimaciones de Foro Penal, que señala que cerca de la mitad de los prisioneros políticos han sido liberados en el mismo período. Organizaciones de derechos humanos advierten que el número total de prisioneros políticos en Venezuela oscila entre 800 y 1.200.
La reciente ola de excarcelaciones se produce en un momento crítico, ya que Rodríguez ha instado a alcanzar acuerdos con la oposición para lograr la paz en el país. «No puede haber diferencias ni políticas ni partidistas cuando se trata de la paz de Venezuela», declaró Rodríguez desde el estado La Guaira. Su llamado a la unidad se enmarca en un contexto de profundas divisiones políticas en el país y de un control estatal que ha marcado la vida de los venezolanos en los últimos años.
Particularmente, las protestas contra la reelección de Maduro en 2024 han provocado una fuerte represión, resultando en la detención de más de 2.000 personas en un lapso de 48 horas. Asimismo, el estado de conmoción que se encuentra en vigor impone severas penas de prisión a aquellos que expresen apoyo a las acciones militares estadounidenses.
Dentro de las excarcelaciones más notables, se encuentra la liberación de Rafael Tudares, yerno del rival de Maduro, Edmundo González Urrutia, quien estuvo más de un año en prisión por cargos de terrorismo. En este contexto, también han salido de prisión el excandidato presidencial Enrique Márquez, la activista de derechos humanos Rocío San Miguel y el periodista Roland Carreño.
A pesar de estas liberaciones, varios opositores permanecen detenidos, incluyendo a Juan Pablo Guanipa, un aliado de María Corina Machado, y otros como Freddy Superlano y Javier Tarazona, quienes enfrentan graves acusaciones. Rodríguez ha cambiado la dinámica entre Caracas y Washington tras la intervención militar que derrocó a Maduro, un evento que dejó un saldo de cerca de un centenar de muertes. En este entorno de incertidumbre política y social, la situación de los derechos humanos en Venezuela sigue siendo un tema candente y controvertido.
La inestabilidad en el país va más allá de las liberaciones, ya que Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan un juicio en Nueva York por narcotráfico, lo que añade otra capa de complejidad a la situación política actual. La búsqueda de un camino hacia la paz y la estabilidad en Venezuela será crucial en los próximos meses.




























































































